La tragedia en Venezuela tras los dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 ocurridos el miércoles en Caracas se refleja en las historias de cientos de familias que aguardan noticias de sus seres queridos atrapados en edificios colapsados.
Orlando Ferreira permanece en las inmediaciones de un inmueble reducido a escombros en el oeste de la capital, esperando que los equipos de Protección Civil y bomberos encuentren con vida a sus tres sobrinas y cuñada. “No sabemos si estaban bajando o no estaban bajando… es el piso 3”, relató con voz quebrada, mientras recordaba que en el mismo edificio se celebraba un “baby shower” con al menos 15 personas, incluida una mujer embarazada.
Ferreira pudo salvarse porque estaba en su trabajo, mientras su esposa, que no quiso declarar, se encuentra angustiada por la desaparición de su hermana y sobrinas. En el lugar, vecinos rescatan pertenencias de viviendas destruidas y relatan que no hay palabras para describir lo sucedido.
Los equipos de emergencia han logrado sacar a algunas personas con vida, aunque también se han encontrado cuerpos sin vida, entre ellos el de un niño. La incertidumbre se mantiene mientras continúan las labores de remoción de escombros y búsqueda de sobrevivientes.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que hasta ahora se contabilizan 188 fallecidos, 1,520 heridos, 157 desaparecidos y 200 personas atrapadas. Además, 2,927 familias quedaron damnificadas y 346 construcciones resultaron afectadas, incluyendo hospitales y centros comerciales.
La población permanece en alerta, pues las réplicas menores han obligado a muchos a abandonar nuevamente sus hogares dañados y regresar a las calles.