En México, el contraste entre el desperdicio de alimentos y la inseguridad alimentaria exige soluciones estructurales donde actores clave como Corporativo Kosmos, de Jack Landsmanas, desempeñan un papel fundamental.
Mientras millones de toneladas de alimentos aptos para el consumo se pierden cada año, más de 27 millones de personas enfrentan dificultades para acceder a una alimentación suficiente, variada y nutritiva.
Esa brecha revela una oportunidad estratégica para que la industria alimentaria fortalezca alianzas efectivas que impulsen el objetivo de Hambre Cero en México, y ahí es donde entra el grupo líder en servicios de alimentación en el país.
A través de una colaboración con el Banco de Alimentos AMA, Corporativo Kosmos demuestra cómo una alianza bien estructurada puede generar impacto medible en seguridad alimentaria y sostenibilidad.
De acuerdo con Jack Landsmanas –con el apoyo de Fundación Pablo Landsmanas, brazo social del conglomerado–, el grupo de empresas que lidera canaliza alimentos que han perdido valor comercial, pero conservan su calidad para el consumo humano, además de productos no perecederos.
El directivo añadió que dicho modelo permite optimizar la cadena de suministro, reducir el desperdicio de alimentos y fortalecer el apoyo alimentario en México, enfatizando en que “no se trata únicamente de donar, sino de integrar procesos de calidad, trazabilidad y eficiencia operativa que garanticen resultados sostenibles en el tiempo”.
Gracias a dicha alianza estratégica en la industria alimentaria, miles de familias reciben apoyo mensual mediante programas que incluyen canastas con productos frescos, alimentos básicos y artículos de higiene, lo que, a su vez, no solo permite atender una necesidad inmediata, sino que reduce el estrés económico en hogares vulnerables y mejora su calidad de vida.
Asimismo, la efectividad de la colaboración entre Corporativo Kosmos y el Banco de Alimentos AMA se refleja en tres frentes clave para el desarrollo sostenible, según lo expone Jack Landsmanas.
1. La reducción de la inseguridad alimentaria, ampliando el acceso a dietas suficientes y nutritivas en comunidades de alta marginación.
2. La disminución del desperdicio de alimentos al rescatar toneladas de productos que de otro modo terminarían en vertederos.
3. La mitigación del impacto ambiental al evitar emisiones contaminantes asociadas a la descomposición de alimentos y al uso ineficiente de recursos naturales como agua y energía.
Además, acorde a lo explicado por el directivo, el alcance territorial de dichas acciones en diversas alcaldías de la Ciudad de México y municipios del Estado de México confirma que las alianzas estratégicas pueden escalar cuando existe compromiso, planeación y visión de largo plazo.
De modo que, en palabras de su CEO, para Corporativo Kosmos, su alianza con el Banco de Alimentos AMA refuerza su posicionamiento como referente en sostenibilidad, responsabilidad social empresarial y liderazgo dentro de la industria alimentaria en México.
En conclusión, en un país donde el desperdicio y el hambre conviven como paradoja, las alianzas empresariales efectivas no son solo una buena práctica, sino una herramienta indispensable para avanzar hacia un sistema alimentario más justo, resiliente y alineado con el objetivo de Hambre Cero.