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Columnas
Víctor Hugo Páramo Figueroa declaró el 6 de noviembre de 2024 que la causa de las contingencias ambientales por ozono en el Valle de México es causadas por El Niño (fenómeno climático que se caracteriza por el calentamiento de las aguas del Océano Pacífico ecuatorial). Actualmente tiene el cargo de coordinador ejecutivo de la Comisión Ambiental de la Megalópolis.
Pero ha sido funcionario en el sector ambiental desde 1990, primero en el Departamento del Distrito Federal y en las administraciones federales de Felipe Calderón Hinojosa y de Enrique Peña Nieto estuvo muchos años cobrando buenos salarios en el Instituto Nacional de Ecología al que posteriormente se le agregaron las palabras de Cambio Climático.
El programa Hoy No Circula es única acción paliativa (no correctiva) que han “aportado” las autoridades de la Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo, Tlaxcala, Morelos, Puebla y de Querétaro que son los miembros de esta Comisión Ambiental de la Megalópolis.
Obviamente eso no resuelve nada. Estas “autoridades” no han implementado ninguna acción contundente en 32 años desde la crisis de aquel invierno de 1992. Ninguna de las fuentes de emisiones contaminantes ha sido regulada y eliminada. Me refiero a 10 millones de automotores de gasolina que circulan diariamente. 20,000 calderas de los empresarios que queman combustibles sucios. 15,000 botes de tamales. 1,300 rosticerías de pollos al carbón al aire libre.
Cincuenta millones de litros de disolventes petroquímicos (thinneres) que se utilizan/año para pintar autos y superficies al aire libre. 20 millones de pilotos de estufas y calentadores de gas que están encendidos 24 horas/365 días. 240,000 ton/año de óxidos de nitrógeno que emiten los 380,000 aterrizajes y despegues de aeronaves del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Emisiones tóxicas de 2,400 camiones carcachas que recolectan 12,500 ton/día de residuos sólidos urbanos en la ciudad de México. Emisiones de biogás (CO2 y CH4-metano) de 400 mugrosos tiraderos de residuos sólidos urbanos/Megalópolis. Decenas de incendios forestales y de tiraderos de residuos sólidos urbanos. Decenas de incendios industriales.
Quema indebida de llantas. Emisiones tóxicas de la refinería chatarra de Petróleos Mexicanos y de la Termoeléctrica de la Comisión Federal de Electricidad en Tula, Hidalgo. Partículas de 5 cementeras en Hidalgo. Se estiman 7.0 millones/ton/año de emisiones contaminantes en la Megalópolis. Adjudicar las contingencias ambientales por ozono a El Niño, me parece simplemente una cínica y gigantesca mentira.
*Carlos Alvarez Flores, Presidente de México, Comunicación y Ambiente, A.C.
Experto en Gestión de Residuos y Cambio Climático
www.carlosalvarezflores.com y Twitter @calvarezflores