Algunos actores en los mercados financieros llegan a ser muy prestigiados y sus voces suelen ser consideradas muy seriamente cuando emiten alguna declaración.
Incluso, no es necesario que cimbren a los mercados, pero sin duda que son escuchados.
Tal es el caso de Larry Summers, el ex secretario del Tesoro estadounidense y una de las voces más prestigiadas en economía, desde Harvard o desde su trinchera mediática en Bloomberg donde es colaborador pagado.
"La inflación probablemente no será de 2 por ciento durante mucho tiempo", dijo Summers.
"De hecho, reconoció que hoy día no ve una economía con una inflación de 2 por ciento, sino una más cercana al 3 por ciento.
Asimismo, El exsecretario del Tesoro advirtió sobre el optimismo excesivo acerca de que Estados Unidos pueda controlar la inflación sin enfrentar una recesión económica, por lo que reiteró que la Reserva Federal probablemente necesitará aumentar aún más las tasas de interés.
“Hay un margen muy estrecho para lograr ese aterrizaje suave”, dijo Summers en el programa Wall Street Week de Bloomberg Television, con
David Westin.
“No hay señales” a estas alturas de que esta sea una “economía de una inflación del 2%”, señaló y agregó que “la Fed tiene razón al depender de los datos” para establecer su política monetaria.
Summers terminó concluyendo que hay aproximadamente una probabilidad entre tres para cada uno de los tres escenarios relacionados con el aterrizaje de la economía de su país; y que tambien la inflación nunca baje del 3 por ciento.
Así, se considera que la inflación va a ser un poco alta y la Fed va a necesitar actuar nuevamente, es decir la Fed tendrá que subir las tasas más de una vez.
En este contexto, el exjefe del Tesoro también advirtió sobre la idea de que la Fed automáticamente necesitará comenzar a bajar las tasas si la inflación baja.
Summers dijo que esa es una afirmación “demasiado simplista”.
Summers dijo que el asunto es que la inflación ahora es, en gran medida, un problema en el sector de servicios. Una desaceleración de los aumentos de precios “realmente no va a tener un gran impulso contractivo para el gasto,” afirmó.
De este modo, el argumento que apunta a que la política monetaria se mueve automáticamente hacia un entorno restrictivo es un poco exagerado.
Por si fuera poco, la Fed no está prestando suficiente atención al estímulo que recibe la economía a partir de un creciente déficit fiscal.
En todo este contexto, la pregunta es si la Fed está dispuesta a aceptar más inflación.
Jerome Powell casi "gritó" hace unos días en Jackson Hole y después en su comparecencia de junta de política monetaria que el objetivo sigue
y seguirá siendo el 2 por ciento anual.
Pero, el prestigio de Powell no es precisamente el mejor, desde hace casi dos años cuando dijo que el repunte inflacionario no era tal cosa, que el aumento de precios era transitorio.
Ya vimos lo transitorio que fue.