Un tema vigente en la agenda legislativa nacional es lo referente a la reforma laboral, misma que cuenta como principal antecedente la partición del Estado mexicano dentro del Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC, o USMCA/CUSMA por sus siglas en inglés), el cual, resulta un instrumento muy redituable para la economía mexicana, siempre y cuando se cumpla con el contenido de este.
Es así, que el T-MEC exige igualdad de condiciones laborales entre las naciones firmantes, pues un primer problema que se encuentra en las prácticas laborales mexicanas, son los bajos sueldos de los trabajadores, lo que influye en la pérdida de empleos en EUA. Otras obligaciones que se solicitan para nuestro país son la encomienda de trabajar por erradicar cualquier tipo de trabajo forzoso u obligatorio y combatir la discriminación en materia de empleo.
También, la actual iniciativa de reforma al marco jurídico laboral en México encuentra uno de sus principales motivos en el hecho de que el Tratado Comercial obliga a sus suscriptores a que se regularicen los salarios mínimos y los horarios laborales, así como también la seguridad social y las condiciones de salud de las y los trabajadores.
De esta manera, encuentran sustento las iniciativas tanto del diputado por MC, Andrés Pintos Caballero, quien propone reformar la Constitución a fin de que la jornada diurna pase de ocho a siete horas y el horario nocturno de siete a seis horas; como la del senador por MORENA, Ricardo Velázquez Meza, que plantea aumentar a 15 los días de vacaciones anuales, así como reducir a 6 horas las jornadas laborales.
Cabe hacer mención, que ambos proyectos contemplan las cifras negras de la OCDE en donde se sitúa a México como la nación del mundo que más trabaja (con 2,124 horas al año) y la que menos vacaciones tiene, además de que para llegar al máximo de 24 días de vacaciones permitidos por la ley, se tienen que haber laborado 34 años ininterrumpidamente. Por otra parte, la OMS sostiene que el estrés laboral que puede ocasionar el exceso de trabajo o la falta de vacaciones puede provocar pérdidas de entre el 4% y 6% del PIB nacional.
Hay bastantes retos de distinta índole (principalmente financieros) para los legisladores, para las empresas, así como para las autoridades en materia del trabajo. Pero también las y los trabajadores, para ser acreedores estos beneficios, deberán realizar un cambio en la actual cultura laboral tanto en el sector privado como en el público, ya que tendrán que hacer que cada minuto rinda, se tendrán que olvidar de cualquier tipo de práctica dilatoria del trabajo, y lo más importante, tendrán que ser más productivos en beneficio de ellos mismos. Y por todo ello México necesita actualizar sus leyes laborales.