facebook
365 días: aquel día

365 días: aquel día

Columnas miércoles 04 de mayo de 2022 -


Parece irreal que, en esta época de cancelación, en donde todo lo que toque las aparentes “buenas conciencias” debe de ser sepultado, un filme como 365 días haya tenido el éxito que tuvo en 2020, y hacia el mismo camino va enfilada la segunda parte, estrenada directamente en Netflix este mes.

365 días: aquel día, podría ser resumida como un filme de sexo y lujo. Quien no disfruta de tener sexo y comprar cosas que, por los menos para gran parte de la audiencia e incluido quien esto escribe, serian imposibles de comprar, pero como esta humilde columna tiene que cumplir cierto número de palabras hay que llenar el espacio recordando la premisa de la primera parte, porque de verdad, no hay mucho de donde agarrarnos de esta segunda.

Laura (Ana Sieklucka) una chica de Polonia de cuerpo escultural, rostro angelical y buenos sentimientos, que tiene la “mala fortuna” de ser secuestrada por un hermoso, alto y fortachón capo de la mafia italiana llamado Don Massimo (Michele Corleone), el cual le asegura que terminara enamorándose de él en un lapso de 365 días mientras la mantiene en cautiverio, y de no lograrlo, este le dejara libre. Al ser un mafioso italiano, se sobre entiende que estará rodeado de lujos, yates, paisajes paradisiacos, ropa de diseñador, comida de primer nivel. Capisci.

La primera parte termina como lo imaginábamos: Laura enamorándose de Massimo. Y como para esta segunda entrega habría que mantener el romance, que hay más romántico para la trama que, un nudo digno de telenovela mexicana, un tercero en discordia, porque meter alguna trama concerniente a lo que en verdad significa ser un mafioso sanguinario, sería mucho lio, y nos alejaría de lo que no interesa aquí: sexo y lujo.

Laura se siente atraída por Nacho, el hermoso, fornido y alto jardinero, que aparte, es humilde, honesto y tierno; diferente a Massimo, que sigue siendo brusco y dominante. Gran parte del filme se compone de desnudos frontales de ambos sexos -porque estamos en época de inclusión- escenas medianamente sexuales que ya a nadie escandalizan, y visitas a tiendas exclusivas de Europa, aunado al pseudo romance del trio.

Vender una película erótica con “escenas de sexo reales” es mas barato y pobre que la pornografía misma la cual, por lo menos no es hipócrita. Parece irreal que un filme que hable sobre el secuestro, coerción y abuso, este en el top ten de Netflix a nivel mundial, tan solo por ser retratado superficialmente, y entonces esto lo mete en el rango de ficción y ahí todo es válido (entiéndase el sarcasmo). Esta película sirve para retratar algo muy oscuro: que los problemas de la sociedad son un problema de estética y no de moral.


No te pierdas la noticias más relevantes en spotify

Envíe un mensaje al numero 55 1140 9052 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
LÍNEA 13 . Columnas
2026-06-05 - 01:00
MÁS AJUSTES ECONOMICOS A LA BAJA Columnas
2026-06-05 - 01:00
El INE y sus memorias selectivas Columnas
2026-06-05 - 01:00
El INE y sus memorias selectivas Columnas
2026-06-05 - 01:00
Las mujeres que sostienen la transformación Columnas
2026-06-05 - 01:00
El fantasma de la censura Columnas
2026-06-05 - 01:00
Imaginación y Empatía Columnas
2026-06-05 - 01:00
Mezcal, un gran tesoro mexicano Columnas
2026-06-05 - 01:00
El Idilio Histórico de Raphael con México Columnas
2026-06-05 - 01:00
Sinverguenzas Columnas
2026-06-04 - 01:00
NO HAY CRISIS TECNICA EN INE Columnas
2026-06-04 - 01:00
Sobre el “poder predictivo” de la IA Columnas
2026-06-04 - 01:00
+ -