Claudia Bolaños
Adrián Rubalcava Suárez, director general del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, supervisó personalmente las labores de desagüe en el tramo Coyuya-Santa Anita de la Línea 8, afectado por una inundación.
La presencia física de Rubalcava en las zonas afectadas fue destacada por usuarios en redes sociales, pues lo consideraron un cambio respecto a la costumbre de directivos que sólo gestionaban emergencias desde las oficinas centrales del Metro.
Junto a Rubalcava, técnicos de instalaciones fijas trabajaron en el desalojo de más de 80 centímetros de agua acumulada en la interestación, provocada por las fuertes lluvias que cayeron en la capital. Durante el recorrido, el Director del Metro verificó el funcionamiento de los cárcamos de rebombeo, responsables de expulsar el agua hacia el drenaje externo, y solicitó un informe detallado sobre el ingreso de agua externa al cajón del túnel, con el objetivo de prevenir futuras afectaciones.
El funcionario capitalino anunció el pronto restablecimiento del servicio desde el punto afectado, mientras técnicos continuaban con las maniobras de limpieza. La información oficial fue posteriormente confirmada en las redes sociales del Metro, donde también se publicaron imágenes del funcionario dentro de las instalaciones, caminando entre el agua.
En tanto se completaban las labores, el servicio de la Línea 8 operó en dos tramos: Constitución de 1917 a Apatlaco y Garibaldi a Chabacano, mientras que el tramo intermedio, de Chabacano a Apatlaco, fue cubierto con apoyo de unidades de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP).
Las estaciones más afectadas fueron La Viga, Santa Anita, Coyuya e Iztacalco, todas ubicadas en zonas de riesgo por su cercanía al Eje 3 Oriente y su condición superficial, lo que facilitó el ingreso del agua. Coyuya fue identificada como el punto más crítico, con el mayor nivel de encharcamiento.
Desde su llegada a la dirección del Metro, Adrián Rubalcava ha roto con la tradición de los nombramientos políticos alejados del terreno operativo. Su estilo, caracterizado por la presencia física y supervisión directa, ha generado reacciones positivas incluso dentro del propio sistema, lo que ha reactivado el diálogo con operadores y técnicos de base.
De acuerdo con fuentes internas del STC, el nuevo titular ha mantenido un enfoque de campo desde su primer día, recorriendo instalaciones operativas y ha sostenido diálogo con el personal técnico.