Las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) en México destinaron parte de los ahorros de millones de trabajadores a inversiones inmobiliarias de alto costo, cuyas viviendas resultan inaccesibles para la mayoría de los propios contribuyentes del sistema, según denuncias de expertos y organizaciones sociales.
De acuerdo con información obtenida, estas inversiones se realizan mediante fondos de infraestructura y bienes raíces como los CKD y Cerpis, que permiten canalizar recursos del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) hacia desarrollos de vivienda que en muchos casos tienen precios superiores a los ingresos de los trabajadores que contribuyen al fondo.
Especialistas señalan que este tipo de inversiones prioriza la rentabilidad financiera de los proyectos, sin considerar el acceso real a la vivienda digna para los trabajadores. Además, cuestionan la falta de transparencia en los procesos de inversión y en los beneficios sociales reales que dichos desarrollos pueden ofrecer.
Organizaciones como el Observatorio del Derecho a la Vivienda advirtieron que estas prácticas reproducen la desigualdad y contradicen el propósito original del sistema de pensiones, que busca asegurar una vejez digna a través del ahorro acumulado durante la vida laboral.
En el contexto actual, en el que millones de trabajadores enfrentan problemas para acceder a una vivienda propia, el uso de sus ahorros para financiar desarrollos impagables genera un amplio debate sobre la necesidad de reformar los mecanismos de inversión de las Afores, con criterios sociales y de sostenibilidad más claros.
La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) no emitió aún una postura oficial ante estas preocupaciones. Mientras tanto, diversas voces en el ámbito legislativo y civil exigen una revisión profunda del modelo de inversión para asegurar que los recursos realmente sirvan a los intereses de quienes los generan.
Foto por Cuarto Oscuro