El crecimiento de la captación bancaria en México se desaceleró durante 2025, lo que refleja que una parte del dinero ahorrado por familias y empresas comenzó a circular nuevamente en la economía, impulsado por el entorno de menores tasas de interés y una mayor disposición al gasto.
De acuerdo con información del sector financiero, al cierre de noviembre de 2025 el saldo total de la captación bancaria —que incluye depósitos a la vista, cuentas de ahorro y depósitos a plazo— ascendió a 9 billones 405 mil 208 millones de pesos, lo que representó un crecimiento real de apenas 0.69 por ciento anual, el nivel más bajo desde abril de 2023. Este comportamiento contrasta con los altos niveles alcanzados en meses previos, cuando el ahorro se vio fortalecido por tasas de interés elevadas.
Especialistas señalan que la desaceleración está relacionada con los recortes a la tasa de referencia del Banco de México, lo que ha reducido el atractivo de mantener recursos inmovilizados en el sistema bancario y ha incentivado su uso en consumo, inversión o pago de compromisos financieros. Este fenómeno sugiere una mayor confianza de los hogares y empresas en su situación económica.
Analistas también indican que el flujo de recursos hacia el consumo no ha venido acompañado de un aumento significativo en la morosidad, lo que apunta a un uso más ordenado del crédito y a una mejor planeación financiera por parte de los usuarios del sistema bancario.
Aunque este comportamiento puede contribuir a dinamizar la actividad económica, especialistas recomiendan mantener un equilibrio entre gasto y ahorro, ya que la captación bancaria continúa siendo una fuente clave de financiamiento para el crédito y la inversión productiva en el país.