En Coahuila lo que esté en juego no solo es la alternancia, sino el fin de un cacicazgo del PRI. Por ello, existe la esperanza de que Morena llegue al poder institucional en las elecciones que se llevarán a cabo en unas semanas. De hecho, en ese escenario son dos fuerzas políticas las que se medirán a sabiendas de que Mejía, candidato del PT, no tiene posibilidad de triunfo luego de salir por la puerta de atrás sin ninguna garantía de poder competir.
Mejía, en ese sentido, lejos de poder mostrar un efecto positivo a su favor, está dividiendo el voto. Por esa razón, una salida congruente para remediar o corregir la idea de competir solo y dando la espalada a la expresión lopezobradorista, es declinar antes de que finalice la campaña a la causa de Armando Guadiana, que es, políticamente, el representante de la Cuarta Transformación, le guste o no a Mejía.
Veremos si en los próximos días el candidato del PT, en Coahuila, toma esa determinación congruente de declinar, sí es que se dice llamar obradorista. Pero más allá de eso, el abanderado de Morena, Armando Guadiana, ha fortalecido su campaña electoral. Sabemos que, en este momento, la elección está muy cerrada en aquella entidad, incluso, la última encuesta publicada por el diario de circulación nacional El Financiero, mostró lo cerrado de la competencia en la lucha por la gubernatura.
Por esa misma razón, el candidato de Morena ha acelerado el paso en estas últimas semanas, teniendo claro que, hoy por hoy, hay una necesidad inexorable de fortalecer la estructura territorial, pero sobre todo el activismo a favor de Guadiana. Y para reforzar esa tarea, el mismo aspirante presidencial, Ricardo Monreal, lo acompañó este fin de semana en algunos recorridos por la entidad. De hecho, ese poder de convocatoria se sintió, pues el coordinador de los senadores de Morena, siempre genera gran efervescencia a donde quiera que asiste.
Así se vivió hace unos días en Coahuila, donde Ricardo Monreal acompañó al candidato de Morena, Armando Guadiana. Con ello, está claro que la intención de voto aumentará a favor del abanderado del partido guinda, pues la propia perspectiva que mostró el escenario atestigua el hecho. De hecho, Guadiana se repuso rápidamente de la decisión que tomó la dirigencia del PT que, se supone, debe acompañar, por congruencia política e ideológica, la misma causa o razón. Sin embargo, hay confianza para que el lopezobradorismo cierre de la mejor manera posible.
A unas semanas de que la votación se lleve a cabo, el propio dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, lanzó una invitación a los cuatro aspirantes presidenciales para que, a la brevedad, se sumarán al activismo a favor de Guadiana. Eso explica rápidamente la respuesta de Ricardo Monreal que, más allá de su amistad con Armando, fortalece su campaña a través de su acompañamiento. Incluso, ahí mismo reiteró que, en unidad, el movimiento seguirá prosperando como lo ha hecho desde el 2018, cuando López Obrador llegó al poder.
Hoy, con esas mismas condiciones favorables para la elección del Estado de México, Coahuila puede sumar otra entidad ganada por Morena, ahora que, figuras como la de Ricardo Monreal, provocan gran poder de convocatoria porque el acompañamiento significó, a todas luces, un empujón importante en vísperas de la votación para elegir gobernador en aquella entidad. De hecho, la propia multitud habla por sí solas, pues tengo la sensación que, con este respaldo, aumentará la percepción por Armando Guadiana que es, políticamente, el único abanderado del lopezobradorismo.
A propósito, la visita de Ricardo Monreal, aspirante presidencial de Morena, sirvió como telón de fondo para atestiguar el cariño de la sociedad hacia el coordinador de los senadores de Morena, luego de su arribó al estado de Coahuila.
Es una realidad: la imagen de Ricardo Monreal está en el ánimo de la población civil para suceder al presidente López Obrador que, por cierto, cobijó al zacatecano en la propia sede de Palacio Nacional, hace unas semanas.