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Columnas
*El relevo está listo en la figura de la actual vicepresidenta
El presidente Joe Biden sigue estirando la liga, a lo largo de la semana que pasó y después de su desastroso papel en el debate del jueves 27 de junio, no ha perdido la oportunidad se señalar que seguirá en la contienda, una gripe y el cansancio derivado de sus actividades, son los pretextos esgrimidos por él y su equipo para justificar su mal desempeño en el debate.
La semana previa al debate ambos protagonistas dejaron de lado casi por completo sus actividades públicas para enfocarse en el debate y tratar de hacer un mejor papel, por lo tanto la justificación de Biden parece poco sólida en este contexto; incluso, el hombre más poderoso del mundo, o uno de los más poderosos, debe tener a su disposición cualquier cantidad de médicos y suplementos para combatir el agotamiento.
Biden insiste en que hay una explicación para su mal desempeño; otros miembros de su equipo deslizan también algunas versiones similares y dicen que tanto el presidente como el propio partido no piensan modificar su estrategia para noviembre próximo.
Por otra parte, una de las facciones demócratas se empieza a preparar y ha deslizado que la vicepresidenta Kamala Harris sería la indicada para enfrentar al magnate Trump, quien por cierto en las encuestas recientes empieza a despegarse del actual mandatario con unos dos puntos.
Los demócratas tratarán de mantener a raya a Trump en las semanas siguientes, aunque la tarea es difícil, pero la idea es orillarlo al desgaste profundo, a que cometa pifias, que se exponga mediáticamente lo más posible.
Donald Trump está en problemas legales, es de hecho un delincuente convicto, aunque los jueces le han otorgado inmunidad durante el proceso electoral, de llegar a ser presidente desde luego que la inmunidad lo protegerá.
Mientras buscan una forma de descarrilar a Trump, los demócratas tratan de cerrar filas con el presidente y hacer como que será el inminente contrincante de Donald Trump, quieren ganar tiempo pero no solamente para buscar algún traspié de Trump, también para no exponer a la candidata a la diarrea verbal del expresidente.
Efectivamente, Kamala Harris parece ser la más viable para sustituir a Biden, pero carece de la experiencia que tiene Binde, necesita prepararse, y la están preparando, para enfrentar a un Trump del que sabemos que no se intimida ni se detiene ante nada, no lo hará con Harris en su condición de mujer.
Kamala Harris necesitará además de todo el apoyo de su partido mucha preparación, una tolerancia a toda prueba y un amplio criterio para soportar los epítetos y descalificaciones que le llegarán desde la boca floja del republicano.
Posiblemente, a finales de este mes empezará a definirse ya con más claridad la candidatura de la vicepresidenta, pero posiblemente sea hasta septiembre cuando se confirme el cambio, hay tiempo de acuerdo a la ley, para lo que no hay tiempo es para cometer errores y regalarle la presidencia a un delincuente que quiere regresar para cobrar facturas locales y globales, es un enorme riesgo.