Moris Beracha
Andrew M. Bailey, Bradley Rettler y Craig Warmke, miembros del Bitcoin Policy Institute, realizaron un análisis a fondo sobre el Bitcoin, su poder en comparación con otras monedas digitales y las ventajas de su operatividad en el mundo actual.
En principio, los autores hicieron énfasis en un aspecto que se ha reiterado en múltiples oportunidades: el criptoactivo es realmente descentralizado y cuenta con decenas de miles de nodos funcionando en todo el mundo.
“La descentralización de Bitcoin lo hace justo. Ninguna fundación goza de una marca registrada ni gobierna su política monetaria. Esto contrasta no solo con las criptomonedas más centralizadas, sino con la propia Reserva Federal. En el último año, tres funcionarios de la Reserva Federal han dimitido tras una serie de operaciones, digamos, oportunas. Bitcoin nunca ha tenido ningún funcionario que haya dimitido en desgracia, no tiene tales funcionarios. La red automatiza estos trabajos”, aseguran.
Pero, además de ello, la descentralización de Bitcoin también lo hace un activo seguro. Los usuarios de este criptoactivo pueden tener sus propias claves privadas y, por tanto, guardar y enviar valor sin necesidad de terceros. Eso hace que esté en una liga diferente al de las criptomonedas.
En la era digital, el nivel de descentralización sin parangón de Bitcoin lo convierte en el refugio seguro frente a la extralimitación estatal y empresarial, tal como advierten los tres académicos, también miembros del colectivo de investigación Resistance Money Bitcoin.
Otro aspecto resaltante es que, a diferencia de la mayoría de las criptomonedas, Bitcoin nunca tuvo una venta privada de tokens a los capitales de riesgo o una oferta inicial de monedas para enriquecer a las personas con información privilegiada.
Además, el Bitcoin se mueve lentamente, pero con seguridad, constatando que los errores son raros. “Por supuesto, este enfoque conservador tiene sus ventajas. Las actualizaciones son tan raras como los errores. Y Bitcoin carece de la flexibilidad de otras plataformas. Pero a cambio, los exchanges se sienten seguros con Bitcoin en sus balances”.
Añaden que el diseño de Bitcoin implica ventajas y desventajas que cada día son más que evidentes para todos.
“Su libro de contabilidad público dificulta la privacidad, aunque no la hace imposible. Requiere energía para su seguridad. Y su oferta fija genera volatilidad de precios. Pero, a pesar de ello, Bitcoin se ha convertido en algo extraordinario: un sistema monetario neutral que escapa al control de los autócratas. Los ideólogos se resistirán a buscar ese sistema monetario perfecto, pero perfectamente esquivo. Los políticos sabios y pragmáticos, por el contrario, tratarán de utilizar Bitcoin para mejorar el mundo”, concluyen.
Y… qué mejor manera de describirlo. El Bitcoin es un sistema monetario neutral.