En vísperas de la marcha del 25N, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, autoridades capitalinas instalaron robustas vallas metálicas alrededor del Palacio Nacional y calles aledañas, mientras varios comercios del Centro Histórico cerraron sus puertas.
Las barreras, de aproximadamente tres metros de altura y reforzadas con bloques de concreto, protegen también edificios emblemáticos como la Catedral Metropolitana, la Suprema Corte de Justicia y zonas comerciales del corredor peatonal de la calle Madero.
Aunque las vallas no impidieron el tránsito peatonal hacia la Catedral o ciertos negocios, el presidente del Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño, Gerardo Cleto López, advirtió que el comercio local podría enfrentar una caída de hasta el 60 % en ventas.
Para comerciantes, el anuncio de movilizaciones y el cerco de protección han generado incertidumbre entre los clientes, quienes evitan acercarse al primer cuadro por temor a encontrar establecimientos cerrados o de difícil acceso.
En paralelo, colectivos feministas utilizaron las estructuras metálicas para colocar mensajes como “25N Resistencia Feminista en pie de lucha desde 2020”, en puntos como la Plaza Parque Alameda, el Hemiciclo a Juárez y el Museo Memoria y Tolerancia.