Los medios convencionales, principalmente el canal 6, con sede en Monterrey, que son los mismos que Milenio, mostraron una notica inexistente respecto a protestas de policías exigiendo protección el 2 de octubre.
Para estos defensores de la violencia, aseguran que policías protestaron por haberlos “dejado solos”, cuando todo movimiento de la policía formó parte de una estrategia, que protegía a policías y manifestantes. Los conductores de noticias de canal 6, se preguntaron de quién fue la idea de permitirles la impunidad a grupos como el bando negro.
Esto habla de la continuidad de la agresión de los grupos violentos, cuya conducta es, desde luego, reprobable, y con consignas de derecha o ultraderecha, pero más aún prevalece la idea de exigir castigo a una expresión social violenta, posición pacífica que no es nueva en las marchas de protesta.
La postura poco ética de este canal de televisión, no puede esconder su intención de ser parte esencial de la agresión contra el gobierno de la capital, que es arte del gobierno federal.
Ellos quieren fotografías y videos donde se golpee a los miembros del bando negro, quienes pasarían de malos manifestantes a buenos ciudadanos, de victimarios a víctimas y entonces dar a conocer al mundo que no hay diferencia entre el gobierno de 1968, cuando gobernaba uno de los más ignorantes presidentes que haya tenido México y el gobierno actual.
Es decir, los medios convencionales lanzan un alud de críticas a la política de no reprimir, ña cual convierten en violación a los derechos laborales de los policías, cuestionan la pasividad de los mandos por no proteger a los policías a los jefes policiacos por no otorgar derechos laborales a los uniformados.
La realidad es muy diferente, pero los medios tradicionales, muestran su nostalgia por la represión, porque así tendrían pruebas de lo que han buscado desde hace siete años, mostrar al mundo que en México el gobierno viola los derechos humanos. Esta postura los colcoa no sólo del otro lado de la verdad sino, como parte activa de la violencia, del golpismo.
El bando negro y el canal 6 muestran su abierta enemistad, su discurso agresivo contra las autoridades de la capital. La búsqueda de la represión del conductor Carlos Zúñiga fue evidentemente tendenciosa, lo cual no es nada nuevo en el periodismo de rancho que practica ese medio, pero la desvergüenza de dar a conocer las verdaderas intenciones de contar con imágenes de represión, coloca a ese medio como un instrumento para allanar el camino para un golpe de Estado o, incluso una invasión militar, que es lo que busca la oposición de la que este medio forma parte.
Mucho activismo de derecha y muy poco profesionalismo muestran algunos medios, que como éste, no esconde su feroz lucha contra la democracia.