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En plena pandemia el gobierno estadounidense de Donald Trump ordenó limitar la estancia de los estudiantes extranjeros en el país, incluso aprovecho las clases virtuales para regresar a miles de alumnos a sus países de origen.
Esta medida impidió que los alumnos concluyeran sus estudios, limitó su estadía y en muchos casos la impidió por medio la cancelación de sus visas.
Además, recordemos que el presidente complicó que fluyeran los presupuestos para centros de estudio. Fueron años difíciles el 2020, 20 21 y el 2022 pero la demanda estudiantil regresó a las universidades de todo el país.
Nuevamente Trump atenta contra el estudiantado extranjero y anuncia que completó una norma que les impedirá que permanezcan en Estados Unidos por más de cuatro años a menos que obtengan la aprobación del Gobierno Federal.
Ahora, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), anunció esta nueva barrera estudiantil. Esta nueva norma entrará en vigor en septiembre e incluirá restricciones sobre cuándo y cómo los estudiantes pueden cambiar su especialidad o programa académico.
También fijará un plazo fijo de admisión para los titulares de visas de no inmigrante de las categorías F, J e I, en las que están incluidos los miembros de la prensa acreditados en el país y visitantes de intercambios culturales.
Este cambio según DHS dijo un vocero, busca… “restaurar la integridad del sistema migratorio del país, combate el abuso generalizado de las visas y fortalece la seguridad nacional mediante un proceso de investigación de antecedentes periódico, actualmente ya existe un plazo fijo de admisión para otros tipos de visas de no inmigrante”.
Esta acción es la más reciente en una serie de restricciones impuestas por la Casa Blanca contra los estudiantes extranjeros por el gobierno de Trump contra los estudiantes internacionales. El año pasado, las cancelaciones generalizadas del estatus legal de estudiantes obligaron a muchos de ellos a ocultarse o a salir del país por miedo a ser detenidos por estar sin autorización legal en Estados Unidos.
Más allá del discurso político el gobierno impuso el requisito de que los solicitantes de visa deben compartir sus canales de redes sociales, sometiéndolos a un mayor escrutinio. Las prohibiciones de viaje sobre más de una decena de países de: África, Oriente Medio y Asia, limitaron todavía más la capacidad de los estudiantes extranjeros para obtener una visa de estudiante.
La medida se produce en un momento en que la matrícula de estudiantes extranjeros ha ido disminuyendo. Los efectos se resienten en las escuelas con dotaciones pequeñas y comunidades estudiantiles que inscriben un gran porcentaje de estudiantes reclutados en el extranjero.
Trump no se detiene en su lucha contra la inmigración sea autorizada o no y complica las rutas posibles, ahora incluso las estudiantiles.
@ncar7