China anunció una inyección masiva de liquidez a la economía del país, afectada por la epidemia de un nuevo coronavirus. El banco central chino inyectó 1.2 billones de yuanes (175 mil millones de dólares) para contener el impacto de la neumonía viral.
La reapertura hoy de las bolsas de Shanghái y Shenzhen pueden dar lugar a una fuerte bajada de los índices. Estos mercados permanecen cerrados desde el 24 de enero, al día siguiente de la entrada en vigor de la cuarentena en la ciudad de Wuhan.
La industrializada provincia de Hubei, epicentro del virus, estaba aislada del mundo, y sus 56 millones de habitantes confinados en ella.
El transporte aéreo y el turismo están casi paralizados y varias empresas anunciaron que prolongaban la suspensión de sus actividades más allá de las vacaciones de Año Nuevo, que terminó ayer.