La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, anunció el inicio de una reforestación masiva en el suelo de conservación de la capital, con el objetivo de plantar 40 millones de árboles y plantas a lo largo de su administración. El anuncio se realizó durante una jornada en La Cima, comunidad de San Miguel Topilejo, en la alcaldía Tlalpan, como parte de un nuevo modelo comunitario que también busca reverdecer zonas urbanas.
Brugada presentó además el programa “manzanas verdes”, una estrategia de reforestación urbana que contempla transformar 10 mil calles de la ciudad mediante la instalación de árboles, muros verdes, huertos urbanos y otros elementos sustentables. La iniciativa busca involucrar a la ciudadanía en la restauración ecológica no sólo en áreas rurales, sino también en colonias, barrios y unidades habitacionales.
La mandataria capitalina subrayó que más del 60 % del territorio de la ciudad corresponde a suelo de conservación, aunque históricamente ha recibido menor inversión frente al desarrollo urbano. “Proteger nuestros bosques es clave para garantizar el futuro de la ciudad”, afirmó, al advertir que el ecosistema que aún sobrevive ha evitado un colapso hídrico, pero se encuentra al límite.
El evento de arranque se llevó a cabo en una zona que forma parte del llamado “Bosque de Agua”, una región fundamental para la recarga de mantos acuíferos y la conservación de la biodiversidad. Brugada señaló que la reforestación va más allá de una acción simbólica, al representar una respuesta estructural frente al cambio climático y la degradación ambiental provocada por prácticas como la tala clandestina.
Como parte del plan, se realizará un censo del arbolado urbano para identificar ejemplares enfermos o afectados por plagas, y se impulsará la producción local de árboles y plantas en viveros de la ciudad para abastecer la demanda del programa de reforestación.
Durante la jornada participaron estudiantes de escuelas técnicas agropecuarias y agroecológicas de la región, quienes colaboraron activamente en la siembra de árboles. “La protección ambiental es una responsabilidad intergeneracional”, destacó Brugada, al agradecer la participación juvenil.
Finalmente, la jefa de Gobierno reiteró que la construcción de una ciudad sustentable implica transformar diversos ámbitos, como la movilidad, el uso de energías limpias, la educación ambiental, el reciclaje y, sobre todo, el reconocimiento y fortalecimiento de las comunidades rurales y pueblos originarios.