El conductor del Tren Interoceánico que se descarriló en Oaxaca el pasado 28 de diciembre continúa bajo investigación, confirmaron autoridades federales. El accidente, que dejó varios heridos y daños en la infraestructura ferroviaria, generó cuestionamientos sobre las condiciones de operación y seguridad del proyecto estratégico para el sureste mexicano.
De acuerdo con información oficial, el operador fue trasladado a un hospital para recibir atención médica tras el incidente y posteriormente quedó a disposición de las autoridades competentes. La Fiscalía General de la República (FGR) y especialistas independientes realizan peritajes para determinar si hubo responsabilidad humana, fallas técnicas o deficiencias en el mantenimiento de la vía.
El gobierno federal subrayó que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) no estará a cargo de los dictámenes técnicos, aunque sí mantiene labores de apoyo logístico y de seguridad en la zona. La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que los estudios serán realizados por expertos independientes para garantizar transparencia y credibilidad en los resultados.
El Tren Interoceánico, que conecta los puertos de Coatzacoalcos (Veracruz) y Salina Cruz (Oaxaca), es considerado uno de los proyectos prioritarios de infraestructura del actual sexenio. Su objetivo es fortalecer el comercio internacional y ofrecer una alternativa al Canal de Panamá, por lo que el accidente ha generado especial atención mediática y política.