La Agencia Danesa de Protección Ambiental confirmó que la ballena jorobada encontrada muerta en la costa de Anholt corresponde a “Timmy”, el cetáceo que permaneció varado durante casi dos meses en Alemania y que fue liberado el pasado 2 de mayo tras un mediático rescate financiado por empresarios privados.
El cuerpo del animal apareció el jueves, pero las condiciones meteorológicas retrasaron la inspección hasta este sábado, cuando se halló un transmisor que permitió identificarlo. Jane Hansen, jefa de división de la agencia, señaló que se trata del mismo ejemplar que había sido trasladado desde la bahía de Wismar hacia el mar del Norte.
Till Backhaus, ministro de Medio Ambiente de Mecklemburgo-Antepomerania, lamentó el desenlace y recordó la esperanza que muchos ciudadanos habían depositado en la liberación del cetáceo. “Muchas personas habían sentido gran compasión con el destino del animal y habían tenido la esperanza de que se pudiera dejar a la ballena otra vez en libertad. Yo también había compartido esa esperanza”, declaró.
El rescate, que tuvo un costo de 1.5 millones de euros, fue financiado por Walter Gunz, cofundador de Mediamarkt, y Karin Walter-Mommert, empresaria vinculada al sector ecuestre. Pese a la presión social que impulsó la operación, científicos habían advertido que el animal no tenía posibilidades de sobrevivir debido a sus lesiones y desorientación.
Tras la liberación, nunca se dieron a conocer datos sobre su localización ni sus constantes vitales, lo que generó sospechas de que el cetáceo se habría ahogado poco después de ser soltado en aguas profundas. La confirmación de su muerte en Dinamarca cierra un capítulo marcado por la polémica entre la esperanza social y las advertencias científicas.