En esta época, da gusto encontrar en la gran mayoría de los medios informativos y en los sitios web de las dependencias públicas, noticias sobre la mejora de las condiciones generales del trabajo, ya que como lo hemos mencionado, actualmente se encuentra en estudio y trabajo legislativo una reforma que disminuiría la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, e incluso se ha propuesto en el Senado por el partido en el poder, disminuir la jornada diaria de 8 a 6 horas.
Todo esto en beneficio de la clase trabajadora, y aunque a los empresarios les pudiera costar más, también es parte del plan de justicia social que contempla la redistribución de la riqueza.
El otro tema laboral, que hoy se conmemora, es la lucha mundial por erradicar el trabajo de las y los menores de edad, que recordamos que es una polémica que viene desde finales de la Primera Guerra Mundial, cuando se creó la Sociedad de Naciones, en donde fue abordado por primera vez la utilización y sobreexplotación de niñas y niños en trabajos en los que se requería la fuerza de los adultos, a quienes se condicionaba a sumar a sus hijos a dichas labores por la misma paga.
Desde la Organización de las Naciones Unidas, se han coordinado distintos trabajos a nivel internacional bajo el lema: “Justicia social para todos. Poner fin al trabajo infantil"; puesto que como se ha estudiado por dicho organismo el trabajo infantil es un problema que deriva de la pobreza y la exclusión; que priva a los niños de educación y oportunidades y aumenta las probabilidades de que no consigan ingresos decentes y un empleo estable cuando sean adultos.
Por lo que el planteamiento a nivel mundial, se basa en una actuación internacional más enérgica para lograr la justicia social, con base en la Coalición Mundial por la Justicia Social, que incluye la erradicación del trabajo infantil como uno de sus elementos principales. La ratificación universal del Convenio número 138 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre la edad mínima de admisión al empleo, que, junto con la ratificación universal del Convenio número 182 de la OIT sobre las peores formas de trabajo infantil lograda en 2020. Así como la aplicación efectiva del Llamamiento a la Acción de Durban para la Eliminación del Trabajo Infantil.
Y esto es así, ya que como lo ha estudiado la organización “Manos Unidas”, se estima que 160 millones de niños y niñas están en situación de trabajo infantil, lo que representa a uno de cada diez niños en todo el mundo.
En México se calcula hasta 2021, 3.3 millones de menores y adolescentes que desempeñan diversas labores, gran parte de ellos en el sector agropecuario, según la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil del INEGI, lo que nos convierte en el segundo país con este problema en América Latina, después de Brasil. Todas y todos somos corresponsables en esta loable tarea.
¡Defendamos a las infancias!