Las raíces definen el destino cuando la memoria se vuelve responsabilidad social; así, el origen de cada persona impulsa recuerdos que marcan, de por vida, su proyecto a futuro. La historia personal se fusiona entonces con la lucha.
El origen de cada funcionario público señala la responsabilidad pública que le corresponde, sobre todo cuando los recuerdos remiten a la práctica de servicio, que es propio bien nacidos.
El caso del diputado de la Ciudad de México, Juan Rubio Gualito debe resaltarse como ejemplo que muestra la conjunción de la memoria personal con la conciencia social.
Desde su infancia conoció las labores de limpia, su familia contribuyó a hacer habitable la inmensa ciudad y sabe trabajar sin descanso.
Su iniciativa para otorgarle un día a los operadores de esta actividad es un reconocimiento a esta tarea esencial en la vida de los espacios comunitarios. A partir del 4 de febrero, de este año, se conmemorará el Día de las Personas Trabajadoras de Limpia, aprobada por la III Legislatura del Congreso de la Ciudad de México el 13 de diciembre del 2025, lo cual no es sólo un reconocimiento justo sino un golpe al conservadurismo clasista y discriminador que prevaleció en las autoridades de la Ciudad de México durante muchos años.
La conmemoración busca reafirmar los derechos laborales ya reconocidos para las y los trabajadores de limpia, entre ellos contratos estables, salarios dignos, acceso a la seguridad social y equipos de protección adecuados. Dar de alta este reconocimiento erige un muro de contención ante las intenciones de los años del neoliberalismo cuyos funcionarios hicieron hasta lo imposible pro privatizar el servicio de limpia para dar a sus amigos y familiares concesiones.
Rubio Gualito, heredero de esta tradición gremial, cuya práctica es esencial en la vida de la comunidad, el Diputado local de Iztapalapa, señala que las iniciativas que se aprueban en el Congreso, nacen del pueblo y responden a sus necesidades. “Yo solo estoy cumpliendo una tarea; lo hacemos porque vale la pena y es gracias a ustedes”, afirmó.
Juan Rubio, orgulloso por haber formado parte de este gremio dedicado al servicio a la comunidad día y noche, comentó: “Hoy se reconoce lo que ya sabíamos: que las y los trabajadores de limpia son valiosos e indispensables, porque gracias a su trabajo la ciudad camina, y porque es una labor que se realiza con compromiso y mucho amor”.
La reivindicación de las bases activas del pueblo, es tarea esencial de los auténticos representantes la población trabajadora que es la que hace historia.
De ahí que Rubio Gualito cabalgando en la congruencia de su vida personal con la bandera del orgullo del esfuerzo, hace visible lo que para algunos no existe y otorga un lugar en el calendario de la capital su loable labor.