Antes de llegar a México, Joe Biden hizo escala en la frontera sur de su pais, visitó por primera ocasión a uno de los 53 puntos de entrada a los Estados Unidos, llegó a El Paso, Texas, pero no vio, no se reunió y ni siquiera supo en dónde estaban los miles de migrantes, sólo escuchó hablar de ellos.
Llegó hasta el muro, recorrió unos cuantos metros acompañados de elementos de la patrulla fronteriza, estuvo en el puente Las Américas que conecta con Ciudad Juárez, en México. Ésta fue la primera ocasión en 2 años de su mandato que visita la frontera.
Acompañado del secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, observó una serie de ejercicios y tácticas que utilizan las autoridades fronterizas para detener a personas y vehículos que buscan cruzar sin documentos.
El presidente Biden se reunió con el gobernador Abbott y éste aprovecho para entregarle una carta donde le dice que su visita a la frontera llega muy tarde y lo acusa de llevar a cabo una política de “fronteras abiertas”, incluso dijo que el caos en la región es un resultado directo de su fracaso, de no hacer cumplir las leyes migratorias.
Muy mal estaban saliendo las cosas para el inquilino de la Casa Blanca, y es que, el gobernador le reprochó su política migratoria y para tratar de salvar la situación intervino Mayorkas para anunciar que enviarían 100 nuevos agentes de la Patrulla Fronteriza y que además se abrirá una nueva instalación que permitirá atender hasta mil personas por día.
De poco sirvieron los anuncios de la administración Biden, el polémico gobernador logró su objetivo, mostrar su desacuerdo con la política presidencial impulsada por los demócratas.
Biden y su equipo fueron a El Paso para evaluar las operaciones de control en la frontera y reunirse con funcionarios y líderes comunitarios de los migrantes. La estrategia era llegar a la reunión de México con una imagen de cercanía a ésta difícil y compleja realidad, pero no creo que le funcionó.
La estrategia política y de comunicación que inició el jueves pasado de las 30 mil visas mensuales para: haitianos, nicaragüenses, venezolanos y cubanos, fue medianamente bien recibida pero los acontecimientos del domingo las echaron para abajo. El camino para un eventual levantamiento del Título 42 y atajar la crisis migratoria en la frontera no funcionó, por lo menos hasta el momento.
El Paso ha sido una población que ha recibido durante mucho tiempo a los inmigrantes en busca de asilo, más allá de quién gobierne, lo cierto es que en los últimos meses esta ciudad fronteriza se ha convertido en un modelo en busca de resolver este desafío humano, económico y político.
Y con esto a cuestas. Biden voló a México.
@arnc7