El Instituto Nacional Electoral, (INE), que encabeza Guadalupe Taddei, logró sacar adelante las elecciones del pasado primero de junio. Este no fue desde luego un camino fácil y todo empezó cuando la consejera-presidenta de dicho Instituto llego a esa posición en abril del 2023.
Como se recordará el clima era de polarización y desconfianza y desde que el partido Morena decidió llevar a cabo lo que se ha dado en llamar también el capricho de un expresidente, Taddei tuvo sobre sus espaldas el desafío de organizar un proceso inédito, con recursos limitados, porque no le fueron asignados los dineros que el INE solicitó para llevar a cabo dichos comicios en nombre de la austeridad.
A finales del año pasado, Taddei se reunió con el presidente de la Junta de Coordinación Política, (JUCOPO) de la Cámara de Diputados y con el presidente de la Mesa Directiva de esa instancia legislativa, Ricardo Monreal y Sergio Gutiérrez Luna, respectivamente para analizar el tema de los recursos.
Luego de calificar a la presidenta del INE como una mujer razonable, ambos diputados morenistas informaron que la titular del Instituto había aceptado reducir el presupuesto inicial solicitado de 13 mil 205 millones de pesos para organizar las elecciones judiciales. Al final, este quedó con un recorte del 67 por ciento.
En este tenor, la consejera-presidenta del INE también hubo de enfrentar el plazo reducido que se le impuso para organizar estos comicios en el que propios y extraños siguieron con lupa su trabajo.
Así, entre otras muchas responsabilidades, Guadalupe Taddei coordinó el Consejo General; las áreas operativas como por ejemplo: la Dirección Ejecutiva de Organización Electoral, Capacitación Electoral y el Registro Federal de Electores, así como al Servicio Profesional Electoral, con lo que puso a prueba su capacidad para adaptarse a un proceso sin precedentes.
No hay que soslayar la labor que realizó el personal del INE la víspera de estas elecciones, desde los capacitadores hasta los funcionarios de casilla que trabajaron 24/7 la instalación de casillas; capacitación de ciudadanos y la transparencia en el conteo de votos.
A pesar de las limitaciones presupuestales y las presiones políticas a las que fue sometido el INE y que fueron muchas como por ejemplo, que el Senado de la República que preside Gerardo Fernández Noroña, no hicieran bien su trabajo, con múltiples omisiones y fallas, mismas que descargó en el INE, esta entidad logró una participación ciudadana aceptable, considerando las condiciones actuales.
Este logro del INE es el resultado de la innovación y el compromiso del equipo actual, que superó muchos obstáculos, desde el origen a los que se sumaron las trabas impuestas por las críticas destructivas.
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