El Servicios de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE) está en el centro de la controversia política y social ante lo que parece una errática actuación de muchos de sus elementos, sobre todo, bajo de administración de la controvertida, Kristi Noem.
El abuso de la fuerza física, la mentira, el engaño y la violación a la ley ha caracterizado su actuación, y le ha generado el repudio social.
La forma de proceder de los elementos del ICE responde más a una fobia del presidente en turno que a una política estructurada en el complejo mundo de la inmigración, que ciertamente en administraciones pasadas llegó a números altos con Obama en sus dos periodos superaron los 3 millones de personas y con Biden se impuso un récord de 2.4 millones en 4 años.
Con Donald Trump en su primer periodo las cifras rondaron las 700 mil personas incluyendo el año 2020 donde el Covid 19 impactó en el mundo.
Trump ha mostrado un endurecimiento en su política migratoria, la violencia y sus excesos la han marcado y lo más grave se ha incrementado el número de personas fallecidas en las instalaciones del ICE, donde actúan como si no hubiera ley alguna que los detuviera.
En tan sólo en lo que va del año se han registrado 16 fallecimientos relacionados directamente al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, ya sea en los operativos que han desarrollado o de la desatención a los recluidos en los centros de detención donde son trasladados los detenidos.
Eso si las autoridades rápidamente han salido a dar la cara y decir “se investigarán las causas de cada uno de estos decesos”, palabras que parecen quedar en el aire o en los encabezados de los medios de comunicación, no podemos obviar que muchos de los “investigadores” lo que menos desean es culpar a sus compañeros por sus extralimitaciones.
De 2017 a 2021 en el primer periodo de Donald Trump se reportaron por lo menos 53 fallecimientos a manos de autoridades del ICE pero en este segundo periodo las cifras parecen ir al alza y el final de su mandato se vislumbra como un foco rojo.
Las diferencias políticas en torno a las leyes migratorias y sobre todo en su aplicación, han sido profundas incluso se llegó a congelar el presupuesto asignado a ICE por su actuación bajo el mandato de Kristi Noem.
Los informes de ICE exigidos por el Congreso, los informes de autopsias y las llamadas al 911 recopiladas por medios como de Guardian plantean interrogantes sobre la calidad de la atención médica, las supuestas respuestas inadecuadas o improvisadas a las emergencias y la propagación de enfermedades e infecciones dentro de los centros de detención.
@ncar7