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Columnas
Desde antes de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump se dijera inconforme por los esfuerzos que hace la actual administración en México para acabar con el narcotráfico, el dirigente del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas hizo pública la urgenciade un Zar Antidrogas con el objetivo central de combatir tanto el flagelo que representa el fentanilo, como otras drogas y sustancias.
Se trata de, mediante una estrategia bien diseñada y sólida, obtener resultados concretos en el corto plazo; el problema es que se debe designar un perfil responsable, empapado en el tema que tendrá bajo su cargo, coordinar y supervisar los esfuerzos encaminados al combate de las drogas sintéticas entre dependencias, así como con los gobiernos de Estados Unidos y Canadá.
Moreno Cárdenas ha venido reiterando que el éxito de esta estrategia “no es teoría ni ocurrencia; ya ha dado resultados en otros países”.
Dicho perfil, en Morena y aliados no es posible encontrarlo, entre otras razones porque se encuentran mucho más ocupados en su campaña de reafiliación de sus huestes más los que se quieran anotar, con el objetivo de llegar a los 10 millones de militantes.
Además, no hay que soslayar que existen gobernadores emanados del partido guinda que se encuentran en el “ojo del huracán” como el de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y el de Tamaulipas, Américo Villarreal, sobre cuyas cabezas se ciernen importantes señalamientos de presuntos vínculos con la delincuencia organizada que no han podido aclarar.
Quizás, el oficialismo no ha reparado en que el tener un Zar Antidrogas en México, sería muy importante para que el delirante Trump baje la presión que un día sí y al otro tambiénlanza contra nuestro país, de tal suerte que serán tantas las vueltas al tornillo que dé, que quién sabe qué pueda ocurrir de este lado de la frontera.
En la propuesta que Alito Moreno quiere llevar adelante, pidió que la iniciativa sea discutida y aprobada en el Congreso de la Unión. Sin embargo, se podría encontrar con otro obstáculo: la mayoría artificial que construyó Morena que sin ver más allá, tiene otras prioridades legislativas que comúnmente sacan vía “fast-track” y su cerrazón les impide el diálogo con la oposición y entender que ésta, presenta propuestas viables que pueden salvar la difícil situación que está atravesando México.
Debido a lo anterior el dirigente del tricolor da por lo menos un par de razones para que el oficialismo deje la cerrazón para otro momento.
Moreno cárdenas, en este sentido, convoca a dejar de lado la retórica, “y aceptar que esta propuesta es una solución real y efectiva. Su obligación (del instituto político guinda), no es proteger su ego político, sino velar por el bienestar de todos los mexicanos”.