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La aprehensión de Ismael Zambada, (a) El Mayo, marca un antes y un después en el mundo del narcotráfico al ser el último capo de vieja escuela en ser detenido. Es la mayor captura desde que inició el enfrentamiento frontal contra los grupos del crimen organizado en diciembre de 2006, únicamente por detrás de la que sufrió El Chapo en 2016.
Justamente después de la detención de Guzmán Loera, El Mayo tomó una posición de liderazgo y mantuvo un relativo equilibrio al interior de la organización con los diferentes grupos debido a que, es necesario recordar, la agrupación no es un bloque homogéneo sino que se constituye por diversas facciones.
Evidentemente la forma en la que habría sido aprehendido en julio pasado tiene implicaciones diversas. Las dos versiones preponderantes sobre que se entregó voluntariamente y que fue traicionado por Guzmán López tienen alcances distintos, en cuanto a los reacomodos entre los liderazgos del Cártel de Sinaloa, la reestructuración de los mercados ilegales en México y la información que podría brindar al gobierno de Estados Unidos.
Es preciso recordar que después de la detención del Chapo comenzó una disputa por el control del Cártel de Sinaloa entre El Mayo y los hijos de Guzmán Loera. En 2019, Vicente Zambada Niebla, (a) El Vicentillo, hijo del Mayo, testificó en contra del Chapo al señalar que era una pieza clave en la cúpula de la organización, lo cual fue considerado como una traición. Este antecedente deja entrever las fricciones internas, lo que sirve para comprender lo que pasará hacia el futuro.
De ser cierta la versión del Mayo dada a conocer a medios de comunicación, donde señala que fue engañado y entregado por Joaquín Guzmán López al gobierno de Estados Unidos, podría implicar a dos escenarios.
El primero es el escenario tendencial que apunta hacia una ruptura de alcances mayores dentro del Cártel de Sinaloa. Esto es, una disputa entre las facciones de los líderes criminales. De un lado, el grupo del Mayo integrado por: Ismael Zambada Sicairos, (a) Mayito Flaco; Vicente Zambada Niebla, (a) Vicentillo; e Ismael Zambada García (a) Mayito Gordo. Los tres habrían sido detenidos de cárceles estadounidenses en los últimos años y, después de haber cumplido con su sentencia, actualmente estarían en libertad.
Por otro lado, la facción de los Chapitos, integrada por los hijos de Joaquín Guzmán Loera, estaría integrada por Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, quienes siguen en libertad. Esto debido a que Ovidio Guzmán López y Joaquín Guzmán López fueron detenidos en 2019 y 2024 respectivamente.
Un segundo escenario es la situación en que, a pesar de las supuestas traiciones, estos dos grupos pudieran continuar trabajando de manera coordinada para mantener el orden y la funcionalidad de la estructura criminal. Esto implicaría beneficios mutuos al mantenerse como el principal grupo delictivo a nivel nacional, pero sería una relación donde las traiciones estarían a la orden del día y donde se antoja difícil que se pudiera mantener en el transcurso de los años por las condiciones antes expuestas.
Por lo pronto, en las semanas posteriores a la prehensión, se ha registrado una ola de asesinatos en Sinaloa, incluyendo el de Martín García Corrales, (a) El Tano, operador del cártel y por quien el gobierno de Estados Unidos ofrecía 4 millones de dólares. De igual forma, habrá cambio en la titularidad de la Fiscalía del Estado como consecuencia de posibles malas prácticas. Estos pueden ser vistos como dos de los efectos inmediatos de la detención.
Si hay cambios profundos dentro del Cártel de Sinaloa, en un efecto dominó, implicará cambios profundos en el mundo del narcotráfico a nivel nacional. Uno de los principales ganadores sería el Cártel Jalisco Nueva Generación como el otro gran hegemón del crimen organizado en México. Esta agrupación ganaría los espacios y expandirse ante la desestabilización en el territorio y en los negocios del grupo de Sinaloa. En poco tiempo se podrá observar las consecuencias reales de esta detención.
Como nota al pie: Oziel Cárdenas Guillén quien fuera exlíder del Cártel del Golfo y fundador de Los Zetas, de acuerdo con la información del Buró de Prisiones (BOP, por sus siglas en inglés) quedará en libertad en un par de semanas, concretamente el 30 de agosto de este año. Veremos si esto implica cambios en el submundo de las organizaciones criminales.
* Profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional. Twitter: @jgt_00