Arrancó la fiesta del Gran Premio de la Ciudad de México, Fórmula 1, con un cálculo prudente de ingresos por casi 16 mil millones de pesos, y el piloto mexicano Sergio Pérez, “El Checo” con una idea en la cabeza: en el Autódromo Hermanos Rodríguez cruzar la bandera a cuadros en primer lugar, y planes concretos para su futuro: terminar contrato con la escudería Oracle Red Bull Racing en dos años como campeón del mundo y, en los negocios, metido y aprendiendo del sector inmobiliario.
Para personajes como El Checo, con la mentalidad de cruzar metas, los objetivos son claros y concretos, sin responder sobre posibilidades en donde casi alcance un buen lugar; él solo responde concreto que va por el primer lugar en el Gran Premio de México y también en las carreras que siguen para los próximos dos años. Mentalidad de tiburón, diría uno de los directivos más populares de su patrocinador Telcel y la Escudería Telmex.
El futuro no está escrito y por eso causa tanta expectativa para los mexicanos un evento como Fórmula 1, la ocupación perfecta para distraernos de los problemas críticos, en especial de la que dicen está bajando, inflación; falta de empleos e ingresos, la inseguridad y el, cada vez más precario, sistema de salud. Quién podrá evitar ser seducido por tres días de competencia y la “gran final” el domingo, para ver si “El Checo” logra ser el Rey de FI en México, como lo fue en Mónaco y le sirvió de inspiración para pensarlo en su tierra.
Hay que admirarle a Sergio Pérez su concentración para alcanzar esas metas deportivas y rentables para todos sus patrocinadores, comercio y autoridades de la Ciudad de México, pero también podemos mencionar la capacidad que ha desarrollado para tener foco más allá del domingo, incluso más allá de los próximos años como piloto.
El futuro Checo se ve en terrenos de la construcción. Lo dijo ayer en conferencia, en la zona Carso de la CDMX. “Me gusta el tema inmobiliario y me gusta aprender… cuando acabe mi ciclo en F1 terminará mi carrera como piloto y quiero aprender de otros mundos. Lo más cómodo es seguir en este mundo pero todo llegará en su momento”. En ese mundo se ve, respondió a los reporteros que le cuestionaron luego de su participación en la reciente Cumbre de Negocios de Querétaro.
Mente clara. “Para mí es importante cerrar fuerte esta temporada para iniciar mejor la siguiente y aspirar a ser campeón del mundo 2023… Hay muy buen talento en México, buenos pilotos en toda Latinoamérica, pero es un deporte.
donde hay pocas oportunidades; se abren uno o dos lugares por año. Cada vez llegan los chavos mejor preparados. Cuando yo llegue era todo nuevo en F1. ¡Se necesita dar todo!”.
Así o aún necesitamos pagar, mínimo 300 pesos, por una charla motivacional de esos que se dicen triunfadores con su arriba y adelante, y que lo único que han hecho es agrandar su bolsa para recibir el recurso que no tiene la gente para escuchar el clásico: “tú puedes, échale ganas”.
O sigamos como espectadores de otros que si llenan las arcas de un evento más que fifí según sus parámetros. La Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco), calcula que la F1 dejará una derrama económica de 15,536 millones 705 mil pesos.
El titular de la dependencia local, Fadlala Akabani Hneide, acepta que este año la F1 contribuye a consolidar la recuperación económica, ya que con las actividades comerciales operando 100% y con un aforo completo, se superará en 12% (casi 2 mil millones de pesos) las ganancias registradas el año pasado.
“La derrama económica del Gran Premio estará compuesta principalmente por la venta de boletos, por 4 mil 731 millones 264 mil pesos; 7 mil 236 millones por concepto de cobertura, transmisión y medios; servicios turísticos por mil 369 millones 341 mil; venta de artículos y souvenirs mil 568 millones; por alimentos y bebidas al interior del Autódromo y áreas cercanas 199 millones 500 mil; actividad hotelera 264 millones 600 mil, y las ganancias por servicios de transporte serán de 168 millones.”
El secretario de Turismo, Miguel Torruco Marqués, estima un porcentaje de ocupación hotelera promedio de 77.2%, que equivale a 121 mil 204 cuartos ocupados. En materia de hospedaje, se prevé una derrama económica de 251 millones de pesos, esto es alrededor de 12.5 millones de dólares, y la derrama por concepto de servicios turísticos está calculada en 2 mil 758 millones de pesos, aproximadamente 137 millones de dólares.
¡Vas Checo!