Como diría uno de los presidentes más nefastos que ha tenido este país y que seguramente la historia implacable lo pondrá en su lugar, no como él y sus secuaces que tratan de venderse como el "mejor presidente de la historia de México", el mundial cayó como anillo al dedo.
México no ha ganado nada, apenas dos partidos a selecciones de fútbol que no pintan en el concierto mundial, equipos de nivel similar al nuestro.
Sin embargo, el fervor social es impresionante, los festejos ante cada victoria harían pensar a cualquiera que la selección mexicana de fútbol se ha coronado campeona del mundo, algo que según las estimaciones de quienes saben, no sucederá por lo menos en muchas décadas más.
Los sociologos lo han estudiado, no es la primera vez que sucede pero no deja de impresionar, sobre todo porque hace 40 años, cuando se llevó a cabo otra copa del mundo en nuestro país, México tenía mucho menos habitantes, menos de 100 millones.
La selección no ha ganado nada en realidad, y no ganará mucho más salvo que suceda algo extraordinario, pero ganó y punto, como diría Denise Maerker.
Por ahora, el fervor social desbordado es un paréntesis, un bálsamo necesario, una pausa para olvidarse, olvidarnos de tantos problemas.
Desde luego, al gobierno en turno le cae como anillo al dedo, una pausa para tomar oxígeno y esperar que las cosas se acomoden.
El mundial pasará, desde luego; llegará la derrota y eliminación del equipo mexicano, una vez más y casi podríamos adivinar en qué circunstancias, pero el desfogue de las tensiones le dará oxígeno a un régimen que se prepara para el gran desafío de 2027.
Por cierto, será un hecho que para esas elecciones el cuarto de guerra del oficialismo no estará en Palacio Nacional, sino en una finca imperial custodiada por un regimiento especial del ejército mexicano allá por el sureste del país.
Nunca se ha ido, y nunca se irá mientras esté físicamente entre nosotros. El problema de que llegaran no es ese, el problema es que tendrán que pasar muchas cosas para que se vayan, no se van a ir tan fácilmente.