Las expectativas en torno a las tasas de interés en México y en el mundo son inciertas.
En el planeta hay indicios que apuntan a una mayor restricción monetaria cuando menos por parte de los principales bancos centrales de las naciones industrializadas.
Mientras en México, ayer el banco central decidió mantener sin cambios la tasa de referencia, en un elevado 11.25 por ciento anual.
En este contexto, nos guste o no, nuestro mercado de referencia es y será el de Estados Unidos, y su poderoso banco central, la Fed.
Ahí, más cosas no están fáciles, esta misma semana el presidente de la Fed, Jerome Powell, se encargó de darnos un golpe de realidad.
Powell dijo que la mayoría de los miembros del FOMC esperan dos incrementos más a la tasa.
De igual forma expresó que la decisión de mantener sin cambios la tasa dirabte la reunión previa fue con la única estrategia de reducir el paso de las alzas en las tasas.
Powell considera que la Fed acerca al final del ciclo, pero todavía falta camino por recorrer.
El banquero central considera que todavía hay riesgos en el mercado laboral.
En este sentido, aseguró que aunque no lo tienen como objetivo, esperan que la tasa de desempleo aumente.
Sin embargo aseguró que el nivel actual de desempleo es bajo, dados los niveles históricos.
En materia de inflación, Powell dijo que la moderación se había dado principalmente por una caída en el precio de la energía y en commodities, pero la inflación de servicios ha bajado muy poco.
"Sin duda, el efecto de la política monetaria tarda en reflejarse", añadió el banquero central más influyente del mundo.
El futuro de las tasas de interés es incierto, no cabe duda.