Este hombre, viene al frente del equipo estadounidense… “los grandes problemas que enfrentamos como país y como planeta, ya sea el clima, una pandemia o la proliferación de armas, ninguno tiene soluciones unilaterales; incluso un país tan poderoso como Estados Unidos no puede manejarlos solo”, así se expresó, Anthony Blinken, en un diálogo en el Instituto Hudson sobre política exterior estadounidense.
Cuando Joe Biden lo nominó para dirigir la diplomacia, expresó… “es un defensor sin fisuras de Israel y de los derechos humanos frente a las prácticas de Gobiernos como el de, Arabia Saudita o Egipto; todo por su legado familiar, ante ello Blinken dijo… “Mi difunto padrastro, Samuel Pisar, encontró refugio en Estados Unidos después de los horrores del holocausto. Él fue el único sobreviviente de su familia y de la escuela de 900 niños en Bialystok, Polonia, después de cuatro años en los campos de concentración”.
Y el discurso continuó… “al final de la guerra se escapó de una marcha de la muerte por los bosques de Bavaria, Alemania. Desde su escondite escuchó un estrépito profundo, era un tanque de guerra, pero en lugar de una Cruz de Hierro de las tropas alemanas vio una estrella blanca de cinco puntas” y cuando Samuel Pisar corrió hacia ese tanque, la tapa se abrió y un soldado estadounidense afroamericano se asomó. “Mi padrastro cayó de rodillas y dijo las únicas tres palabras que sabía en inglés y que su madre le había enseñado antes de la guerra… “Dios bendiga a América “. Pisar, un abogado estadounidense nacido en Polonia vivió en París donde Blinken asistió a la prestigiosa escuela, Jeannine Manuel.
Blinken de 58 años, Licenciado de la Universidad de Harvard y del Columbia Law School, fue subsecretario de estado en la administración de Barack Obama, comenzó su carrera en el Departamento de Estado durante la administración Clinton. Blinken estuvo al lado de Biden durante casi 20 años siendo su asistente en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado y más adelante se desempeñó como asesor de seguridad nacional siendo Biden vicepresidente.
No siempre los dos han estado en sintonía. Biden, después de haber votado a favor de la guerra de Irak en 2003 dio un giro menos intervencionista en línea con la idea de un Estados Unidos cansado de “guerras eternas”. Blinken, marcado por la impotencia de Estados Unidos durante el genocidio de 1994 en Ruanda, continuó hablando a favor de las intervenciones militares en nombre de los derechos humanos bajo la administración Obama. A veces con éxito como cuando abogó por enviar refuerzos a Afganistán a pesar de la oposición de Biden. A veces no, como en Siria, donde Obama había optado por una participación limitada.
@ncar7