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Columnas
En México, la evolución de los aeropuertos ha reflejado cambios significativos desde su gestión exclusiva por parte del gobierno federal hasta la apertura a la inversión privada en 1998. Este cambio ha originado un sistema mixto donde los aeropuertos importantes son en su mayoría privados, mientras el gobierno administra muchos aeropuertos secundarios en colaboración con gobiernos estatales y la iniciativa privada.
La construcción y desarrollo de aeropuertos implican inversiones y riesgos considerables. Esto depende no solo de las acciones propias, sino también de las condiciones creadas para generar un ecosistema de servicios e infraestructuras adicionales. La participación y el consenso de todos los grupos de interés, tanto públicos como privados, son fundamentales en este proceso.
México cuenta con un marco jurídico sólido en materia de planeación y herramientas como las políticas públicas para promover el desarrollo aeroportuario. Sin embargo, el funcionamiento de las comisiones consultivas establecidas por ley para promover los aeropuertos no es del todo conocido ni aprovechado adecuadamente.
El reto actual del servicio a los usuarios de aeropuertos es crucial. El Programa Sectorial de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes del gobierno federal establece objetivos para mejorar la calidad y cobertura del transporte aéreo.
Es necesario transformar el sector aéreo colocando al usuario como eje central. Esto implica mejorar la conectividad, fortalecer el desarrollo regional y turístico, satisfacer las necesidades de los pasajeros y prestadores de servicios, así como reducir los impactos ambientales y contribuir al desarrollo sostenible e inclusivo.
La reciente incorporación del Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles” y el Aeropuerto “Felipe Carrillo Puerto” en Tulum, así como el rescate de Mexicana de Aviación al sistema aeroportuario nacional, demuestran esfuerzos significativos para revitalizar este sector productivo en el país.
En este sentido, la próxima titular del Poder Ejecutivo federal, Claudia Sheinbaum Pardo, de la mano de su gabinete, y de su próximo secretario del ramo, Jesús Antonio Esteva Medina, ya trabajan para consolidar la inversión en infraestructuras aeroportuarias, principalmente en lo relacionado al Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT).
Esta plataforma está enfocada en producir y trasladar mercancías entre el océano Pacífico y el océano Atlántico a través del Istmo de Tehuantepec, pero hay personal, turismo e insumos que hay que transportar a esta zona, que contará con diez parques industriales localizados a lo largo de la región.
La capacitación y el desarrollo de talento en el sector aéreo deben ser una prioridad. Contar con personal bien capacitado garantizará un servicio de calidad y contribuirá al crecimiento del sector.
Finalmente, es esencial que las políticas de desarrollo aeroportuario consideren el impacto ambiental. Implementar prácticas sostenibles y tecnologías verdes ayudará a reducir la huella ecológica del sector y contribuirá al desarrollo sostenible de México. Vaya que estamos en un proceso de cambio, que en los próximos años se podrán recibir parte de los resultados.
Punto Cero
Ya alistan el festival artesanal del café y del chocolate, estará disponible en la colonia Roma de la capital del país, justo a mitad de este recién estrenado mes de agosto.
*Periodista | @JoseVictor_Rdz
Premio Nacional de Derechos Humanos 2017