Es fundamental nuestro bienestar físico y mental porque nos dan la oportunidad de desarrollar plenamente todas nuestras actividades. Una. buena salud nos permite ser productivos en los ámbitos laboral y personal y así, contribuir de forma positiva con la sociedad.
Vivir con una enfermedad no es fácil, sea la que sea, estar en control nos fácil, es más, para ir al médico requieres de valor y convicción. Pero, ¿qué trajo este tiempo de pandemia y contingencia?
No cabe duda y seguramente estaremos de acuerdo en que el mundo cambió, pero depende de cada uno de nosotros el aplicar las enseñanzas que trajo consigo este tiempo retador, para muchos de sufrimiento y pérdida, para otros de incertidumbre y desesperanza y para otros más de mucho valor por lo que nos deja en la mente y en el corazón.
Algo que ha sido inevitable es voltear de una forma inesperada a nuestra salud, a nuestro cuerpo, también a los proveedores de salud, los médicos, los hospitales, las clínicas y los diferente elementos de los que constan los tratamientos, entre ellos las indicaciones de los médicos, la dieta, el ejercicio y como un componente fundamental los medicamentos.
Pero algo que hemos aprendido de forma dramática es ver en retrospectiva la manera en la que vivimos, cómo nos alimentamos y nos procuramos, esto tuvo un potencial efecto en los desenlaces clínicos en tiempos de pandemia.
Ahora sabemos que estar en un buen peso, el estar más cerca de una alimentación saludable y la constante visita al médico, permitió que muchas personas les fuera mejor en este tiempo de contingencia y de contagio. A otros no les fue tan bien y eso es debido a lo que podemos llamar una auto conciencia del bienestar, al auto cuidado y la toma de decisiones positivas en el día a día.
Algo es cierto, todos, absolutamente todos viviremos con un paciente o seremos pacientes en algún momento. Hoy la gran oportunidad que nos brindan los canales digitales, las comunidades en redes sociales y la información inmediata, nos da la posibilidad de estar conectados para compartir historias de éxito, para promover mejores hábitos en salud, desprendernos de antiguas creencias para abrir nuestro panorama a nuevas y mejores decisiones por nuestra salud.
No podría estar más de acuerdo con aquellos que han decidido empezar de nuevo, que han hecho un compromiso por tomar el control de su vida y su salud con mejores decisiones, empezando por ir al médico a revisar su cuerpo, por comenzar con una nueva manera de comer y de ejercitarse, por quienes durante el caos decidieron reinventarse y sacar su mejor versión, para ellos mismos y por los que los rodean, su familia y amigos.
Dejemos de ser víctimas, te propongo ser el dueño de tu futuro, con responsabilidad y madurez, con valor e inteligencia.