Por muchos medios y de distintas formas, el verde ha dejado muy en claro que está listo y preparado para competir con la estructura territorial que tiene en San Luis Potosí. De hecho, gradualmente ha construido una fuerza preponderante que, a la postre, luce sólida y cohesionada. Como sabemos, hemos llegado a la antesala de la recta final del mandato popular de Ricardo Gallardo. Él, sin ir más lejos, es el gobernador mejor evaluado de México con casi el 70 % de apoyo social. Entonces, no solo se trata del momento inmejorable que vive el partido del tucán, sino de una administración que, pese a estar en el tramo conclusivo, sigue afianzada por su labor institucional. Todo ese trabajo sostenido, robustecido con políticas públicas y acciones que se concretan para bien de la gente, desde luego que abonará para que la contienda siga conectando con el propio electorado, que tomará la decisión final de continuar con un proyecto integral que ha puesto a San Luis en otras latitudes de desarrollo.
Eso, por un lado, no es producto de una correlación de fuerzas que se ha dado de la noche a la mañana. Lo que ha hecho el verde, ahora que están trascendiendo sus acciones, es aplicar la visión de transformación que cargan sobre sus hombros. Cuando todo eso se conecta, tal y como está sucediendo, las condiciones son propicias y, desde luego, los planetas se alinean a favor. De hecho, no ha dejado de funcionar nada: todas las dependencias cargan la misma consigna de fortalecer el trabajo y las necesidades que aquejan a la población. San Luis Potosí, por ejemplo, es uno de los territorios más seguros del país para vivir. Desde hace mucho tiempo, en efecto, la confianza reina entre los sectores de la ciudadanía. Para consolidar más eso, Gallardo tiene una coordinación eficaz con el gobierno federal para cruzar información de inteligencia.
Es muy probable —yo diría que prácticamente un hecho— que el Verde gane por un amplio margen la carrera por la gubernatura en San Luis Potosí. El PVEM, por su aportación sustancial al desarrollo de esa entidad, se perfila a retener el poder institucional. En las últimas semanas, ahora que entramos a una fase de definiciones, la dirigencia nacional del partido del tucán ha mostrado señales claras de que su abanderada será la senadora de la República, Ruth González. Vemos, en efecto, una situación inexorable ahora que todas las encuestas de opinión han ratificado las preferencias que existen en torno a una sola imagen. Todo eso se ha corroborado con una contundente ventaja que, a estas alturas, se antoja muy difícil de revertir, sobre todo cuando la legisladora ha ido apretando el acelerador con eventos donde el poder de convocatoria muestra un músculo verdadero.
Durante estos meses, y tras familiarizarnos con los procesos sucesorios que se definen con mucha antelación, hemos visto cómo Ruth González sigue sumando simpatías a su proyecto. Todo ello, con mayor claridad, nos conduce a una sola conclusión: la senadora será la abanderada y, por ende, la próxima gobernadora. Dadas las condiciones, damos por hecho que el verde seguirá imponiendo su poder político. Como punto de referencia, sobra decir, habrá un margen de distancia que otorgue amplia legitimidad para gobernar la próxima gestión. Así lo muestra el ánimo que llama poderosamente la atención lo visible que es la perspectiva.
Lo que viene en puerta, para finalizar, será un hecho sin precedentes, pues San Luis Potosí, por primera vez en la historia, tendrá una mujer gobernadora, eso sí, lo suficientemente preparada para cargar con la enorme responsabilidad de continuar propagando el proyecto de transformación que abraza el verde ecologista de México, mayormente ahora que se hace visible el tiempo de mujeres en nuestro territorio.
Notas finales
En todo gobierno, sobra decirlo, la eficacia de las políticas públicas no se mide únicamente por la percepción positiva ni por las acciones que se concretan, sino también por la cercanía con la población, especialmente con aquellos sectores que, por su condición de vulnerabilidad, requieren mayor atención. En Morelos, que encabeza Margarita González Saravia, las cosas se siguen haciendo bien. Existe un proyecto integral que está dando resultados porque hay cercanía, atención y una respuesta oportuna a las demandas de la ciudadanía. De hecho, la entidad mantiene una percepción favorable en materia de seguridad, particularmente cuando la coordinación institucional se convierte en una herramienta eficaz. Enhorabuena por un estado que avanza a pasos agigantados.