Prácticamente en la cuenta regresiva de las elecciones del ya próximo 6 de junio, muchas convocatorias y exhortos se han hecho tanto desde Palacio Nacional, como desde las dirigencias de los diferentes partidos políticos que han logrado “amarrar” coaliciones de todo tipo, para ver qué logran arrebatarle al que se ha convertido en el partido mayoritario, que también hace lo propio para mantenerse con mayoría absoluta en el Congreso de la Unión y en donde se vayan a registrar elecciones.
Diversos especialistas calculan que, en los próximos comicios, el partido oficial podría no arrasar como espera, y como ejemplo, está que de las 15 gubernaturas que se encuentran en juego, luego de las alianzas y coaliciones conformadas en la oposición, se supone que lograrán obtener la victoria en 9, lo que ha puesto en serios aprietos al dirigente de dicho instituto político, Mario Martín Delgado, pero lo cierto es que esa historia se escribirá el 6 de junio y los capítulos posteriores en los siguientes días, así que ni en Morena, ni en el resto de los partidos, pueden adelantarse vísperas.
Sin embargo, en el previo, muchos problemas le ha causado al dirigente morenista el tema Félix Salgado Macedonio, en el que feministas demandan dejarlo fuera de la encuesta que de nueva cuenta se realizará para sacar a quien será el candidato o candidata al gobierno del estado de Guerrero.
Así, en este orden de ideas y de convocatorias a que las elecciones de junio próximo se lleven en “santa paz” y con la imparcialidad que amerita, -según se sabe-, habría molestado mucho en Palacio Nacional, que justo días después de que el presidente Andrés Manuel López Obrador hiciera un llamado a gobernadores y a alcaldes a no intervenir precisamente en dichos comicios, en el Estado de México se diera una situación singular.
La presidenta municipal de Naucalpan, Patricia Durán Reveles, intentó sorprender al Ejecutivo “sembrando” varias preguntas en la conferencia de prensa mañanera, con el objetivo de intentar golpear a uno de los candidatos punteros que competirá por ese municipio mexiquense y con esa actitud, la señora Durán Reveles solo pone en evidencia que no está dispuesta a ceñirse a la línea dictada por el mandatario, más aún, porque la expanista hoy convertida al morenismo, no se está disciplinando en su nuevo partido, cuyos principios debería de cumplir a pie juntillas.
Debido a lo anterior, la alcaldesa habría recibido una Llamada de Palacio Nacional para hacerle ver su imprudencia de haber “sembrado” esos golpes a uno de sus adversarios, con la clara intención de distraer la agenda democrática del presidente. Así, pues todo indicaría que a Patricia Durán no le alcanzó una gestión de gobierno para aprender a gobernar.