Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos informaron este sábado que han reducido la capacidad de Irán para obstaculizar la navegación internacional en el estrecho de Ormuz, tras un ataque aéreo contra un complejo subterráneo utilizado para almacenar misiles de crucero antibuque y lanzaderas móviles.
El operativo, realizado a inicios de la semana, incluyó el uso de bombas de 5 mil libras contra la instalación reforzada, según explicó el jefe del Comando Central estadounidense, Brad Cooper, en un mensaje difundido en redes sociales. Además del arsenal, fueron destruidos sistemas de apoyo de inteligencia y repetidores de radar empleados para rastrear embarcaciones en la zona.
Cooper aseguró que la ofensiva ha disminuido de manera significativa la capacidad iraní de amenazar el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que circula alrededor del 20% de las exportaciones mundiales de petróleo.
El militar destacó que, desde el inicio de la operación denominada “Furia Épica”, Washington ha atacado más de ocho mil objetivos militares, incluyendo 130 navíos iraníes, lo que calificó como la mayor eliminación de una fuerza naval en un periodo de tres semanas desde la Segunda Guerra Mundial.
Según Cooper, la Armada iraní ha quedado prácticamente inoperante, sus cazas tácticos no vuelan y la capacidad de lanzar misiles y drones se ha reducido drásticamente. Estados Unidos mantiene superioridad aérea en los cielos de Irán, país que ha perdido gran parte de su poder de combate en las últimas semanas.
El conflicto, que comenzó hace tres semanas, ha provocado una caída en el tráfico de cargueros en Ormuz y un aumento en los precios del crudo. Ante esta situación, el presidente Donald Trump ha solicitado apoyo militar a aliados de la OTAN y países asiáticos dependientes del petróleo de la región, como Japón y Corea del Sur, aunque ninguno ha confirmado su participación.