Estefanía Vega, una talentosa artista mexicana, se encuentra en el epicentro del conflicto entre Israel y Hamás, en Cisjordania. Llegó el 2 de octubre, tan solo cinco días antes de que estallara la intensidad de la guerra. Su destino: el campo de refugiados de Yenin, donde se sumergiría en proyectos artísticos junto a colectivos locales durante tres meses.
Contrario a las creencias comunes, estar en territorio palestino es sorprendentemente seguro. "En Yenin me sentía libre. Salía por la noche y, aunque como mujer mexicana tenía ciertos temores, era más una cuestión de costumbre. Los hombres aquí son muy respetuosos", compartió Estefanía en una entrevista.
Al llegar al The Freedom Theatre, le dieron la bienvenida con las palabras "Welcome to revolution" ("Bienvenida a la revolución"). Estefanía reflexionó sobre esta frase, señalando que se trata de una revolución cultural. "La gente suele pensar que los palestinos son terroristas, pero, aunque algunos hayan tomado las armas, la mayoría de las veces su lucha se lleva a cabo con piedras. No hay proporción entre piedras y misiles. Gran parte de su resistencia se manifiesta a través de la pluma y el teatro", enfatizó, destacando la importancia de la creatividad y el arte en medio del conflicto.
Estefanía Vega se ha convertido en testigo de una realidad compleja y ha encontrado en la expresión artística una forma de unir fuerzas con la valiente comunidad palestina.
Foto por AFP