Trabajadores de la Fiscalía General de la República mantienen almacenadas de forma inadecuada decenas de cajas con restos óseos pertenecientes a expedientes de indagatoria por fosas clandestinas y desaparición de personas. De acuerdo con registros audiovisuales y testimonios recabados por el medio Latinus, las evidencias biológicas se encuentran acumuladas sin las medidas de preservación requeridas dentro de un inmueble institucional en la capital del país, una situación que ha prevalecido de manera continua durante los últimos cuatro años.
El material expuesto evidencia que la acumulación de indicios en este almacén se realiza al margen de los criterios de cadena de custodia y los manuales internacionales de manejo forense. Las imágenes captadas en el sitio muestran columnas de empaques apilados en condiciones precarias y con peligro de desplome, dejando al descubierto omisiones operativas que rebasan las limitaciones financieras o la saturación del sistema de identificación humana en el territorio nacional.
La deficiente conservación de estos elementos repercute directamente en la integración de las carpetas de investigación y en el derecho de los familiares a la localización e identificación de sus allegados. Hasta el momento, las autoridades ministeriales federales no han emitido una postura oficial respecto al estado de las instalaciones reportadas ni sobre la implementación de acciones para corregir el resguardo de estos indicios.