El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha reducido su proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de México a un 1.5% para el año en curso.
Esta revisión se atribuye a la incertidumbre generada por la reciente reforma judicial, la cual podría impactar negativamente en las inversiones en el país.
El organismo advierte que un entorno legal inestable puede desalentar la llegada de capital extranjero, afectando así las perspectivas económicas a mediano y largo plazo.
Las autoridades mexicanas deberán abordar estos desafíos para fomentar un clima de inversión más seguro y predecible.