Jaime Arturo Ruiz | @
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- El fabricante chino fortalece su presencia fuera de China mientras amplía su oferta de tecnologías electrificadas y prepara una nueva generación de sistemas híbridos de metanol.
- La estrategia tendrá uno de sus principales escaparates internacionales en el Salón del Automóvil de París.
Geely Auto atraviesa uno de los momentos de mayor expansión internacional de su historia. El fabricante chino mantiene el ritmo de crecimiento fuera de su mercado de origen, al tiempo que acelera la incorporación de nuevas tecnologías de propulsión y amplía su presencia en mercados estratégicos, particularmente en Europa.
De acuerdo con la información reportada por la compañía, Geely superó en julio la barrera de las 106 mil unidades comercializadas fuera de China, estableciendo un nuevo máximo para sus operaciones internacionales.
Este resultado se suma a un primer semestre particularmente sólido: entre enero y junio, el grupo alcanzó 474,228 vehículos vendidos en mercados internacionales, un incremento interanual de 158% y un volumen que ya superó el total de sus ventas internacionales de todo 2025.
El avance adquiere mayor relevancia si se considera que tan sólo en junio Geely colocó 102,874 vehículos fuera de China, convirtiéndose en la primera ocasión en que sus ventas internacionales rebasaron las 100 mil unidades en un solo mes.
La electrificación como motor de crecimiento
Uno de los principales pilares de esta expansión es la electrificación. Durante los primeros seis meses de 2026, los vehículos de nueva energía representaron 277,189 unidades de las ventas internacionales de Geely, un crecimiento de 585% respecto al mismo periodo del año anterior. Estos modelos representaron aproximadamente 59% del volumen comercializado fuera de China.
La estrategia, sin embargo, no se limita a los vehículos eléctricos de batería. Geely está construyendo una cartera de tecnologías de propulsión que busca adaptarse a las diferentes condiciones regulatorias, de infraestructura y de consumo que existen alrededor del mundo.
En este contexto cobra especial relevancia la incorporación de sistemas híbridos HEV (Hybrid Electric Vehicle) a su portafolio de vehículos con motor de combustión interna. Esta tecnología permite combinar un motor de gasolina con asistencia eléctrica sin depender de una infraestructura de recarga externa, una característica especialmente atractiva para mercados donde la red de carga todavía se encuentra en desarrollo.
La apuesta por los híbridos también responde a una transformación del mercado mundial. La electrificación ya no avanza exclusivamente a través de los vehículos 100% eléctricos: las tecnologías híbridas se han convertido en una alternativa de transición para consumidores que buscan reducir el consumo de combustible y las emisiones sin modificar radicalmente sus hábitos de movilidad.
El metanol entra en escena
A esta estrategia se sumará una tecnología todavía más particular: la nueva generación de propulsión híbrida de metanol desarrollada por Geely.
La propuesta está diseñada para funcionar con mezclas de metanol y gasolina en cualquier proporción dentro de un mismo tanque, eliminando la necesidad de disponer de depósitos separados o de utilizar una mezcla específica de combustible. Según la información proporcionada por la compañía, esta solución llegará próximamente a dos nuevos modelos.
El interés de Geely por el metanol no es completamente nuevo. La empresa lleva años desarrollando motores capaces de utilizar este combustible, aprovechando su experiencia en sistemas de combustión y electrificación.
La nueva generación híbrida busca llevar esa experiencia a un concepto más flexible, en el que el motor térmico pueda trabajar conjuntamente con un sistema eléctrico y, al mismo tiempo, aprovechar diferentes composiciones de combustible. Desde una perspectiva industrial, se trata de una estrategia que amplía el abanico tecnológico de Geely.
Mientras los vehículos eléctricos de batería representan una de las principales vías hacia la movilidad de bajas emisiones, los sistemas HEV y las soluciones basadas en combustibles alternativos pueden desempeñar un papel relevante en regiones donde la electrificación completa enfrenta mayores desafíos de infraestructura o disponibilidad energética.
Europa, el siguiente gran escenario
La expansión internacional de Geely también está adquiriendo una dimensión industrial. En julio, la compañía y Ford anunciaron un acuerdo para establecer una empresa conjunta enfocada en la producción de vehículos en la planta de Valencia, España. El proyecto contempla la fabricación de vehículos de nuevas energías y dos modelos eléctricos de Geely a partir de 2028.
La operación representa mucho más que una alianza productiva. Para Geely significa avanzar hacia una estrategia de localización de manufactura en Europa, acercando producción y cadena de suministro a uno de los mercados automotrices más competitivos y regulados del mundo.
La compañía ya ha acelerado su presencia comercial en el continente. Durante marzo de 2026 completó el despliegue de sus operaciones en España, Alemania, Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo, ampliando su cobertura europea a cerca de 20 mercados junto con países donde ya tenía presencia, como Reino Unido, Italia y Hungría.
Esta expansión coincide con una transformación profunda de la industria europea, donde los fabricantes tradicionales enfrentan una competencia cada vez más intensa por parte de marcas chinas que combinan electrificación, tecnología digital y estrategias de precios agresivas.
París, el escaparate global
En este contexto, la participación de Geely Auto Group en el Salón del Automóvil de París adquiere especial relevancia. La compañía llegará al evento con la presencia de sus tres marcas —Geely, Lynk & Co y Zeekr— para mostrar el alcance de su portafolio internacional y sus avances en tecnología.
La elección de París no es casual. El salón constituye uno de los escenarios históricos de la industria automotriz europea y ofrece a los fabricantes una plataforma para presentar nuevos productos, tecnologías y estrategias frente a clientes, medios y socios comerciales internacionales.
Geely ya ha demostrado que su ofensiva europea no se limita a la importación de vehículos. La compañía está combinando nuevos modelos, expansión de redes comerciales, alianzas industriales y tecnologías de propulsión para avanzar hacia una presencia de largo plazo.
Además, la diversidad de marcas le permite cubrir distintos segmentos del mercado. Geely se enfoca en una propuesta de volumen y tecnología accesible; Lynk & Co ocupa una posición más orientada al diseño, conectividad y movilidad moderna; mientras que Zeekr representa la vertiente premium y tecnológica del grupo. Las tres forman parte de la estrategia internacional bajo el concepto de One Geely.
Una estrategia más allá del automóvil eléctrico
El crecimiento internacional de Geely refleja una realidad cada vez más evidente dentro de la industria: la transición energética no tendrá necesariamente una única fórmula.
Mientras los vehículos eléctricos de batería continúan ganando participación, tecnologías como los híbridos HEV, los híbridos enchufables y las nuevas alternativas de combustibles están adquiriendo relevancia en diferentes mercados. Geely parece apostar precisamente por esa diversidad tecnológica.
La compañía combina, de esta manera, tres frentes: volumen internacional, electrificación y diversificación de sistemas de propulsión. A ello se suma una estrategia de producción y alianzas locales que pretende reducir la distancia entre sus operaciones asiáticas y los mercados donde busca crecer.
Los números del primer semestre muestran que la estrategia ya está teniendo impacto: 1.42 millones de vehículos vendidos globalmente entre enero y junio, con 474,228 unidades destinadas a mercados internacionales.
Con la llegada de nuevos híbridos, la tecnología de metanol, una mayor presencia industrial en Europa y la participación de Geely, Lynk & Co y Zeekr en París, el grupo chino está dejando claro que su objetivo no es únicamente exportar más automóviles.
La apuesta es convertirse en un jugador global capaz de ofrecer distintas respuestas tecnológicas para una industria que atraviesa, simultáneamente, su mayor transformación energética, digital e industrial en décadas.