El Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por la Jefa de Gobierno Clara Brugada Molina, realizó el corte simbólico del primer árbol de Navidad en el Rancho Las Palomas, ubicado en San Miguel Ajusco, alcaldía Tlalpan. Con este acto se dio inicio a la venta de árboles naturales certificados y se reafirmó el compromiso de preservar el suelo de conservación de la capital.
Durante el evento, la titular de la Secretaría de Medio Ambiente (SEDEMA), Julia Álvarez Icaza Ramírez, subrayó que la protección del suelo de conservación es una prioridad absoluta, pues en estas zonas se recargan los mantos acuíferos que abastecen el 70% del agua de la ciudad. Destacó además que, gracias al trabajo conjunto entre autoridades locales y federales, se ha logrado avanzar en el combate contra la tala ilegal.
Álvarez Icaza señaló que el gobierno capitalino continuará apoyando a los productores de árboles de Navidad mediante su registro ante la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), con el objetivo de garantizar que las plantaciones sean sustentables y evitar la comercialización de árboles clandestinos. Recalcó que se busca incentivar la compra de árboles certificados en lugar de sintéticos, que suelen terminar en barrancas y ríos, afectando al medio ambiente.
Por su parte, Humberto Adán Peña Fuentes, director general de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural (CORENADR), informó que se entregarán cintillos de identificación a los productores, lo que acreditará que los árboles provienen de plantaciones en suelo de conservación. Reconoció el esfuerzo de más de 40 productores que trabajan durante todo el año y adelantó que la meta es incrementar en un 50% el número de plantaciones al finalizar la administración.
El acto contó con la presencia de autoridades locales, representantes agrarios y productores de la zona, quienes coincidieron en la importancia de fortalecer la alianza entre ciudadanía y gobierno para proteger el suelo de conservación y fomentar el desarrollo forestal sustentable en la Ciudad de México.