Síguenos @ContraReplicaMX
Columnas
El 5 de marzo pasado, se conmemoró nuevamente el Día Mundial de la Eficiencia Energética. Este recordatorio se lleva a cabo desde 1998, cuando se realizó la Primera Conferencia Internacional de Eficiencia Energética celebrada en Austria. También es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030. Sabemos que es indispensable y urgente disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero que están calentando nuestro planeta y por consiguiente esta metodología es muy valiosa precisamente para hacer un uso inteligente e innovador de la energía. Cuando digo energía, todos pensamos en energía eléctrica, que es la forma más común del uso de la energía, para satisfacer nuestras necesidades domésticas.Sabemos que los 8,300 millones de seres humanos tenemos necesidad dedesplazamos diariamente. Desafortunadamente lo seguimos haciendo utilizando aviones, embarcaciones, trenes, camiones y automóviles que en su mayoría(cuando menos un 98 %) utilizan combustibles fósiles y en consecuencia contaminan el aire ambiente, generan permanentemente la lluvia ácida y por supuesto generan óxidos nitrosos, CO2 y una pequeña pero significativa y tóxica parte de dioxinas y furanos. Los óxidos nitrosos al igual que el metano son precursores de ozono.
Por estas poderosas razones es que los países del mundo deben aplicar desde sus gobiernos esta nueva forma de uso racional de la energía. En nuestro país, recuerdo que la Comisión Federal de Electricidad promovió el ahorro de energía, pero desde un modelo denominado Comisión Nacional de Ahorro de Energía(CONAE) creada el 28 de septiembre de 1989. Como parte de una estrategia institucional y dentro de la cual se contempló la creación de la Comisión para el Uso Eficiente de la Energía (CONUEE), pero como un órgano de consulta.
Recuerdo que posteriormente se decía que podía financiar al sector privado con créditos blandos a largo plazo, pero fundamentalmente esta estrategia de ahorro de energía, era solamente el cambio de motores y equipos viejos por equipos nuevos que en teoría cada día suponen ser más eficientes. Pero recuerdo que alguna vez algún empresario mediano, me dijo que para poder acceder a esos créditos blandos era obligatorio comprar los equipos eléctricos en determinadas empresas y por supuesto adquirir algunas marcas específicas, en un manejo corrupto como siempre se da en la administración pública de nuestro país.
El eficiencia energética obliga a utilizar nuevas energías renovables que además de ser más baratas, permiten la reducción de las emisiones de CO2. Lo he mencionado en otras ocasiones: esta metodología incluye la implementación de un sistema de administración de energía, que abarca áreas de control de demanda, análisis de los procesos industriales, reducción de residuos, control de calidad Six-Sigma, ayudando a las empresas a eficientizar sus procesos y aumentar la calidad de sus productos, reduciendo la variabilidad y los defectos al mínimo. Definir, medir, analizar, controlar y verificar. Es urgente aplicar la eficiencia energética en México.
*Carlos Alvarez Flores, Presidente de México, Comunicación y Ambiente, A.C.
Experto en Gestión de Residuos y Cambio Climático
www.carlosalvarezflores.com y Twitter @calvarezflores