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Deseo que halléis un motivo de indignación. Porque cuando algo nos indigna,
nuestra fuerza es irresistible".
Stéphane Hessel
La indignación es una emoción incómoda, “poco agradable” que cuando no es bien canalizada puede originar además de frustración, sentimientos como enojo, ira o enfado vehemente contra una persona o contra sus actos cuando estos son percibidos como una injusticia.
La indignación ha estado presente en toda la historia de la humanidad, ha sido elemento fundamental de filósofos, politólogos, sociólogos, teólogos, pedagogos…etc; y ha sido también la “bomba” que ha desatado varios movimientos sociales en todo el mundo, por mencionar algunos de los últimos tiempos estuvo presente en el llamado de Stéphan Hessel en 2011 a los jóvenes cuando les dijo a los jóvenes ¡Indígnense!”, en la primavera árabe en la plaza Tarhirde El Cairo, en las manifestaciones en la Puerta del Sol de Madrid, en los indignados contra “el mundo de las finanzas” en Nueva York, en los movimientos de atenco, en el “Yo Soy 132”, en los “43 de Ayotzinapa”, en el movimiento Me Too y en el de las mujeres en México por los feminicidios.
Movimientos de indignación que en los últimos tiempos, han encontrado en el ciberespacio, el mejor campo de batalla para dar su lucha en torno a la política, economía, salud, educación… ahí vemos a padres de familia, estudiantes, campesinos, mujeres y hasta niños manifestándose, sabedores de que este será el “altavoz” perfecto para que su voz, sus gritos, su indignación sea escuchada.
Molly J. Crockett, investigadora en psicología de la Universidad de Yale y autora del artículo, desarrolló el artículo la “Indignación moral en la era digital”, en torno a esto ha dicho que “Internet es el sitio donde uno va a cabrearse”, ya que las personas tienen muy claros los costos que tiene el manifestarse en la calle, y lo hacen más seguros en las redes sociales, además de que mientras es difícil encontrarse con algo terriblemente indignante en la calle, en internet prácticamente no hay ni que buscarlo porque gracias a los amigos y los algoritmos que alimentan de noticias las redes llegan directamente a nuestros perfiles.
De esta manera, no es extraño cómo en los últimos días, en nuestras redes sociales nos encontramos con el video de la profesora Rosy Montoya, una maestra que expresó su indignación en contra de lo que muchos alumnos y padres de familia empezaron a publicar en sus perfiles de Facebook festejando haberse graduado o terminado un ciclo escolar sin haber estado presente en clases o haber entregado tareas, y en donde cuestionó a los papás que que no enviaban evidencias “por no tener datos” de internet, pero que sí estaban muy activos en Facebook y grupos de WhatsApp.
“Todos aquellos padres de familia que nos critican y que dicen que en un momento dado nosotros no hicimos absolutamente nada, quiero que sepan que no es verdad. Nosotros trabajamos y mucho. Siempre hemos dado lo mejor de nosotros para la sociedad, para sus hijos”, comentó en el video indignada.
La profesora Rosy Montoya con su indignación hizo “retumbar” a las redes sociales y se volvió la voz de miles de maestros que están sintiendo lo mismo, y que con toda la claridad pidió lo que siempre han demandado los maestros, respeto y revalorización hacia lo que hacen, porque educando contruyen el futuro de todos.