En entregas pasadas platicaba sobre la difícil situación que enfrentarán las tres instituciones financieras mexicanas acusadas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos de facilitar operaciones de grupos criminales terroristas mexicanos (sí aunque les moleste en el gobierno de la ¿transformación?), decía simple y llanamente que la tienen muy "cuesta arriba".
Decía que la estadística es devastadora, hasta el día de hoy ninguna institución llámese banco, casa de bolsa o de cualquier otro tipo, han regresado a operar en las mismas condiciones previas a la intervención gerencial de las autoridades, que es la figura jurídica utilizada para tomar el control total de estas empresas, y además prácticamente todas han desaparecido del mapa financiero del país.
Pues bien, en esta ocasión trataremos el caso de Intercam y CI Banco, después nos ocuparemos de Vector Casa de Bolsa.
Este fin de semana pasado la Secretaría de Hacienda y Crédito Público hizo un anuncio que abona a la percepción de que las cosas se ponen muy difíciles para estos dos bancos.
La autoridad hacendaria anunció que procederá de inmediato a transferir el negocio fiduciario de las dos instituciones intervenidas a la banca de desarrollo mexicana, hacienda no lo dice pero es de suponerse que básicamente se transfiere dicho negocio a Nafinsa, propiedad del gobierno federal que tiene una sólida área de fideicomisos, y vasta experiencia.
El golpe es demoledor para estos dos bancos, hacienda dice que será una transferencia "temporal", pues ojalá esa temporalidad no sea eterna como lo fue la intervención de bancos como Banpaís, BCH, Casa de Cambio Puebla, y un larguisísímo etcétera.
¿Empezó el desmantelamiento de los dos bancos?, no lo sabemos a ciencia cierta, pero lo que hicieron las autoridades este fin de semana fue prácticamente quitarles la mitad de su operación y fuente de ingresos de estos bancos, es demoledor por donde se le vea.
Estos bancos son a partir de este lunes 50% más chicos y si tuvieran que medirse sus ingresos podríamos decir que estos cayeron de manera inmediata en la misma proporción.
Sobra decir que las personas que trabajan en las áreas fiduciarias de ambas instituciones se quedarán sin trabajo, si no es que el mismo viernes fueron informadas de dicha medida.
Este es un tema aparte; como siempre, la base laboral será la más afectada, los socios de los bancos tienen dinero y seguramente otros negocios, se repondrán pronto del golpe, los altos directivos deberían tener ahorros o mínimo activos que pueden utilizar para subsistir, pagar deudas, ajustar su estilo de vida por un tiempo, o incluso si fueron previsores tendrán otros negocios que les ayudarán a cubrir los gastos que dejarán de percibir, pero miles de trabajadores que vivían al día y que tenían sus ingresos provenientes de su labor en CI Banco e Intercam cómo principales flujos para la manutención propia y de su familia si la tienen, se enfrentarán a las garras del desempleo. En Palacio Nacional les dirán que no se preocupen de nada porque estamos en una maravillosa ¿transformación? en la que nos ha ido requetebien y que la economía crece "como nunca", ajá.
Regresando la punto, ahora tanto Intercam cómo CI Banco tienen una situación sumamente complejo, el triple de lo que la tenían hace una semana.
¿Empezó el desmantelamiento de ambos bancos?, ojalá no, ojalá de verdad todo sea temporal, pero a juzgar por las estadísticas y por medidas como la tomada por la autoridad hacendaria, mucho me temo que sí.