Irán autorizó el tránsito de varios buques cisterna iraquíes por el estrecho de Ormuz, informó la agencia estatal IRNA, en medio de la guerra con Estados Unidos que mantiene bloqueada la ruta marítima. La medida se produce tras la visita del presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, y responde a la solicitud de Irak de revisar sus relaciones bilaterales para resolver problemas en el transporte de crudo.
El presidente iraquí, Nizar Amedi, reconoció que el país enfrenta dificultades para exportar petróleo debido a la falta de una naviera nacional, por lo que pidió apoyo a Teherán durante la octava Conferencia de Diálogo de Bagdad. Paralelamente, el jefe del Parlamento iraquí, Haibat al Halbousi, solicitó a Qalibaf un “estatus especial” para Irak en el tránsito de hidrocarburos por Ormuz, argumentando que es uno de los países más afectados por la crisis regional.
La agencia nacional INA confirmó que tras esa petición se facilitó el paso de algunos buques iraquíes. No obstante, el gabinete iraquí aprobó mecanismos alternativos para exportar crudo mediante empresas internacionales y locales, buscando diversificar sus canales de salida.
Irak, segundo mayor productor de la OPEP, depende en gran medida de las exportaciones de petróleo para sostener sus ingresos públicos. El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es una de las rutas más estratégicas del mundo para el transporte de petróleo y gas, y se ha convertido en un punto crítico de tensión en el conflicto entre Irán y Estados Unidos.