Las autoridades sanitarias de Kenia confirmaron el primer fallecimiento en el país relacionado con la cepa Bundibugyo del virus del ébola, después de que un paciente que había recibido atención médica en diversos hospitales de la República Democrática del Congo regresara a territorio keniano y muriera a causa de la enfermedad.
El deceso fue informado por el secretario de Salud de Kenia, Aden Duale, quien precisó que la persona falleció el pasado 3 de octubre, días después de arribar al país procedente de la República Democrática del Congo, donde permaneció durante un periodo marcado por un incremento de casos de ébola.
Según la información oficial, al llegar a Kenia el paciente presentó diversos síntomas compatibles con una enfermedad hemorrágica viral, por lo que fue trasladado a un hospital para recibir atención especializada. Posteriormente, los análisis de laboratorio confirmaron que estaba infectado con el virus del Ébola Bundibugyo, una variante poco común para la que actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento específico aprobado.
Las autoridades detallaron que entre las manifestaciones clínicas reportadas se encontraban fiebre, escalofríos, fatiga, debilidad severa, dolor muscular, dificultades para ingerir alimentos y hemorragias subcutáneas, síntomas que despertaron la sospecha inicial de los especialistas debido a su historial de viaje reciente.
Tras la confirmación del caso, el Ministerio de Salud activó protocolos de vigilancia epidemiológica y seguimiento de contactos para evitar posibles cadenas de transmisión. Aden Duale llamó a la población a mantener la calma y aseguró que los mecanismos de respuesta sanitaria permanecen operativos para contener cualquier riesgo de propagación.
La situación ha generado preocupación debido al avance de los contagios en la República Democrática del Congo, donde se han reportado miles de casos y un elevado número de fallecimientos asociados al brote. Ante este escenario, los gobiernos de la región han reforzado las medidas de monitoreo sanitario en cruces fronterizos y centros hospitalarios.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que colabora con las autoridades de Kenia, la República Democrática del Congo y Uganda en labores de rastreo de contactos, vigilancia epidemiológica y detección temprana de posibles casos, con el objetivo de limitar la expansión del virus en África oriental.
El caso representa un desafío para las autoridades sanitarias de la región, particularmente por tratarse de una cepa de ébola para la que aún no se dispone de herramientas específicas de inmunización, lo que obliga a fortalecer las acciones de prevención, diagnóstico oportuno y control epidemiológico.