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Columnas
Adriana Moreno Cordero
Primero renunció al PRI y como no encontró un asidero, Eruviel Avila fue uno de los que, junto con otro grupo de exmilitantes del tricolor, formó un grupo progresista en el que anunció que “con toda convicción”, se sumaba al proyecto de Claudia Sheinbaum. De inmediato, salió a la luz una declaración que hiciera el exgobernador del Estado de México en la que aseveraba que la candidata presidencial del partido guinda no estaba preparada para gobernar la Ciudad de México.
Entonces, Eruviel Avila no supo que hacer y justificó que sus dichos se debían a que no conocía bien a Sheinbaum y casi, casi por mera curiosidad, junto con otros excorreligionarios suyos como Alejandro Murat y el senador Jorge Carlos Ramírez Marín, entre otros, como cualquier ciudadano de a pie, solicitaron una cita para conocerla.
“Hoy, un grupo de mexicanas y mexicanos de distintas partes del país, hemos decidido conformar el Frente Progresista”, indicó por su cuenta de “X” el exgobernador mexiquense.
Más que grupo progresista, todo indica que los destacados expriístas se devanean en el oportunismo en su afán por buscar el fuero para estar protegidos en el oficialismo y que Claudia Sheinbaum los vea para, en el caso de obtener el triunfo en las elecciones del 2024, les otorgue generosmente algún cargo importante en su gabinete, aunque sea el ampliado.
Lo que no alcanza a dimensionar Eruviel Avila y compañía es que su inclusión de alguna manera en Morena, ha generado mucha molestia a lo interno de dicho instituto político, sobre todo de aquel sector que se dicen ser morenistas puros que nunca han militado en ningún otro partido y que se sienten con más derecho de “tener mano” en el equipo de la abanderada presidencial del oficialismo.
En este sentido, también hay que observar que a la exjefa de gobierno se le acumulan un número de compromisos que conforme transcurren los días y las semanas se tornan imposibles de cumplir pues cada vez son más y más los que levantan la mano para anotarse en la lista, como lo hizo Eruviel Avila y su convicción.
Asimismo, el enojo por parte de los llamados duros de Morena, es una historia que en cada coyuntura se repite y se torna una situación que para el dirigente de dicho partido, Mario Martín Delgado es ya incontrolable.
Y la prueba más reciente de esto es que el propio Delgado Carrillo, informó, limitándose solo a su red de “X”, que los resultados de las encuestas para elegir las candidaturas a diputaciones federales de ocho estados, (Baja California, Campeche, Chiapas, Colima, Guanajuato, Hidalgo, Morelos y Tabasco) se posponen hasta nuevo aviso.
Lo anterior revela que no tardan en seguir fluyendo los desacuerdos e inconformidades a lo interno de Morena, ¿y quién las podrá controlar?