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Columnas
Poco se sabe y más se ha olvidado de quién es Kamala Harris, de su formación académica, su desarrollo profesional y de su incursión en la política, sobre todo, en la de alto nivel desde que hace casi 4 años fue electa como vicepresidenta de los Estados Unidos.
Y es que, como les comenté en columnas pasadas, la segunda posición más importante del gobierno invisibiliza a quien la ocupa.
En los primeros días de que la abogada californiana Harris tomara la ruta que le llevara a la candidatura demócrata para la elección de noviembre próximo, ha sorprendido, en las primeras 24 horas de que se anunciará su posibilidad de acceder a la que será su mayor ascenso político, recaudó más de cerca de 82 millones de dólares, una cifra nunca registrada en ese lapso.
Lo cierto es que en la Casa Blanca mantuvo estratégicamente su perfil bajo. Una mala comunicadora no habría llegado tan lejos en su carrera, pero como muchas mujeres negras que se mueven en entornos profesionales, tuvo que cambiar para hacerse más digerible para el público en general.
"El discurso de la vicepresidenta ha pasado de tranquilizar a la opinión pública sobre cómo Biden seguía siendo capaz de dirigir ael país a mostrar que ella misma está dispuesta a convertirse en la líder de esta nación" y más. la Kamala que hemos visto en estos díases diferente. Su discurso refleja un cambio de estrategia para posicionarla como una líder fuerte, segura y capaz".
Y es que casi por sorpresa, Kamala ha devuelto un entusiasmo perdido a la campaña demócrata, inaudito desde la era dorada de Barack Obama. Si el entonces joven senador por Illinois demostró que 'sí se podía' tener un presidente negro, ahora, Harris que ya cuenta con el apoyo explícito de los Obama, aspira a demostrar que EE. UU. está preparado para tener a una mujer negra al frente del Despacho Oval.
"Ha habido un cambio notable, es ahora cuando Kamala ha podido dar un paso al frente y situarse bajo la presión política. Al elevar su perfil, argumenta, ha transmitido por primera vez esa confianza que le faltaba”.
Incluso en la campaña presidencial del 2020, el perfil de Harris se consideró demasiado duro por su pasado de fiscal general de California, al edulcorarlo se volvió en su contra: quedó reducido a discursos abstractos sobre democracia y no sonaban genuinos y fueron tachados de estereotípicos y cursis. Como antigua fiscal general su fuerte es hablar de hechos y no tanto de ideas como hizo en su primer acto de campaña en Delaware, este lunes.
Kamala ahora se presenta como una esperanza de triunfo para los demócratas y como una real amenaza para Trump.
@arnc7