Los jaloneos en el Congreso de la CDMX
Vaya que sacaron chispas los diputados locales en la sesión del Congreso de la Ciudad de México, cuando tocó el tema de las inundaciones en la zona huasteca del país. La priista Tanya Larios fue quien presentó el punto de acuerdo y acusaron a los morenistas, y en especial a la mandataria federal, de fallar en la atención a los damnificados, luego los morenistas desde la tribuna arremetieron en contra del tricolor al acusarlos de ser “cínicos y corruptos” que hicieron un gran negocio con los desastres que afectaron al país. Las cosas se calentaron a tal grado que hasta panistas y morenistas se retaron a golpes. Ahora sí que las aguas subieron de nivel en Donceles y Allende.
El bono de la aprobación ciudadana
Ahora sí que la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, se fue para lo hondo al considerar que analizarán un posible incremento a la tarifa del transporte público. Ese es un tema muy espinoso para los gobernantes, si no pregúntele a Miguel Ángel Mancera que subió el boleto del Metro. Lo cierto es que el transporte ha mejorado, pero no es de los temas que se puedan destacar en la capital del país, por lo que seguramente la gente no verá con buenos ojos que haya un incremento en el traslado de las personas, lo que le podría traer un costo a la mandataria local, aunque, según las últimas encuestas, trae una aprobación del 70%, algo que seguramente querrá aprovechar.
La indiferencia de las alcaldías
Tal parece que en las alcaldías de la capital del país no hubo eco de ayuda a los damnificados por las torrenciales lluvias que cayeron el pasado fin de semana en Puebla, San Luis Potosí, Hidalgo, Veracruz y Querétaro, porque hasta el momento no se ha instalado un solo puesto para recibir víveres. Todos los que están son del gobierno de la Ciudad de México que ha mandado a instalar en los principales puntos de las 16 demarcaciones. Algo tendrían que hacer para mostrar una mayor solidaridad con los afectados, tal vez mandar despensas o algún tipo de apoyo para nos mostrar tanta indiferencia.