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Columnas
Si bien el líder nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, aceptó lo resultados de las elecciones del 2 de junio, insiste en que hay un punto que no se puede soslayar y menos aún que se normalice y la ciudadanía se acostumbre a la manera en la que actuó esta llamada cuarta transformación, razón por la cual no debe olvidarse que la del 2 de junio fue sin duda, una elección de Estado.
Lo que el PRI impugna es que durante la actual administración nunca se respetó la Ley. En la reciente jornada electoral, para nadie es un secreto que obviamente desde Palacio Nacional se desplegó una intensa y cotidiana campaña a favor de quien es ya la virtual presidenta electa y en este sentido, el líder del tricolor reitera que se debe denunciar este tipo de acciones que, indudablemente, afectaron el proceso electoral al favorecer a una buena parte de las candidaturas del oficialismo que ahora quiere quedarse con la sobrerepresentación violando la ley.
La secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, en una atribución que no le correspondía, dio “madruguete” anunciando cómo quedaría conformado el Congreso de la Unión
Hay que recordar que la tercera fuerza política es el PRI porque la votación de un partido no se mete a la presidencial. Con su voto duro, que fue de 6 millones 500 mil, al Revolucionario Institucional le toca resistir; como decía el ideólogo del partido tricolor, Jesús Reyes Heroles: “lo que resiste apoya”.
Ello, porque México se encuentra ante un momento nada fácil por la reforma al Poder Judicial, así como eliminar los organismos autónomos, “hay que cuidar no quedarnos en ese letargo”, subraya Moreno Cárdenas.
Hay que agregar que luego de los comicios de hace casi tres semanas, el llamado segundo piso de la 4T quiere regresar al régimen del partido hegemónico y para consolidarlo, requieren de una oposición chiquita que los legitime porque es el tiempo del presidencialismo exacerbado y la oposición tiene que ser testimonial.
Alito Moreno señala que “en el reparto de las culpas yo no quiero entrar ahorita”, porque está concentrado en un par de cuestiones fundamentales: defender los triunfos del PRI y pelear los espacios donde el tricolor está cerca. En segundo lugar, llevar a cabo la Asamblea Nacional porque el paso que hay que dar es la profunda renovación del Revolucionario Institucional. Constará de Mesas Temáticas para analizar qué es lo que le conviene al partido tricolor en esta emergencia nacional y al país.
Se convocará a cientos de foros hacia el PRI y hacia la sociedad y muy interesante ejercicio será por un lado, preguntar a ese 6.5 millones de ciudadanos por qué votaron por el PRI y luego, realizar encuestas del por qué la clase media y media alta votó por Morena y sus aliados.