A lo largo de nuestra vida, en determinados momentos, hemos visto a través de los medios de comunicación oficiales la magnitud que provoca el efecto de un fenómeno natural. Todo ello, particularmente en nuestro país, nos ha puesto a prueba ante la capacidad de respuesta, pero, de igual forma, la estructura de coordinación y los mecanismos que se propagan para ayudar a miles de familias que, ante los daños colaterales, han padecido alguna situación que requiere atención especializada. Lo que ocurrió en algunos puntos de México, específicamente ante las intensas lluvias que provocaron acumulación de agua y deslaves, causan severos estragos. Eso, de manera lamentable, hizo que muchas vidas se perdieran frente al vendaval y las ráfagas de viento que solo aceleraron el flujo de la fuerza que ocasiona el desbordamiento de ríos.
En vista de todo ello, desde luego, rápidamente la presidenta constitucional de México actuó. Debemos reconocerle eso porque, de entrada, eso ayudó a inhibir más daños al considerar la magnitud. Con ello, efectivamente, se puso a disposición todos los mecanismos, así como la activación de los planes de emergencia de la SEDENA, que siempre juega un papel preponderante en este tipo de situaciones que surgen. De hecho, el propio gobierno federal, con un estudio a detalle, cuantificó los daños y, por ende, instruyó para que se opere un esquema de ayuda no solamente a través de programas sociales, sino de asistencia y suministro de medicamentos. En esa tesitura, de igual manera, se han implementado brigadas voluntarias que son coordinadas por las administraciones estatales.
En Puebla, por ejemplo, el gobernador Alejandro Armenta es, desde que esto ocurrió, el funcionario público que más ha hecho acto de presencia en las zonas donde ocurrieron los desastres, incluso colaboró para identificar los puntos de mayor vulnerabilidad para movilizar apoyo. Eso, a la postre, también es de utilidad porque se han habilitado albergues. El mismo mandatario, del presupuesto estatal, diseñó un andamiaje de ayuda para que nadie, de los que padecieron estos eventos, se quede sin algún tipo de asistencia. Él mismo, a lo largo de estos recorridos, ha dicho que reconstruirá caminos, viviendas y escuelas. Será, de hecho, parte de la política ante los imponderables que se dejaron sentir en días pasados, Son de ellos, inclusive, de quienes aprendemos el lado de la solidaridad y la empatía ante las causas que aquejan, sobre todo aquellos que viven en vulnerabilidad. Es evidente que, por ello, nacieron campañas como “Puebla nos Necesita”. Para ello, invitan a la gente a sumarse con palas, picos y toda aquella herramienta que sirva. Todo eso, a propósito de ello, se trabaja en coordinación con los tres órdenes de gobierno. Mejor, imposible.
Entonces esto, pese a los duros momentos que se vivieron, muy pronto se superará con el apoyo de todos. Desde el legislativo, tenemos claro que Ricardo Monreal es uno de los personajes que más se suman a este tipo de situaciones. Ha propuesto, de hecho, un marco de donativos en las distintas fracciones parlamentarias que integran el recinto en San Lázaro. Eso habla de su filantropía, pero también de su enorme sensibilidad con las causas. Por otro lado, desde siempre, el Partido del Trabajo, al igual, es partidario de este tipo de acciones. Su líder de los diputados, Reginaldo Sandoval, al mismo tiempo se sumará a esta noble labor desde las trincheras que ellos encabezan. Eso, lo dijimos, nos hace constatar que el proyecto de la cuarta transformación es, por su esencia, un movimiento humanista ante todo.
Quienes también son cercanos a esas causas, sobra decir, son los gobiernos de Morelos y Guerrero. El primero, de Margarita González Saravia, ha integrado centros de acopio para enviar víveres y medicamentos, lo mismo que accesorios de uso personal que resultan fundamentales. De hecho, se canalizará una brigada de asistencia y voluntarios que, a su vez, harán trabajo para inhibir el impacto. Por eso reconocemos la aportación que, además de todo, es humanitaria y solidaria ahora que se requiere. Esa misma bandera la ondea Evelyn Salgado ante lo que acontece. Ella, también, contribuirá para que este clima de incertidumbre pase lo más pronto posible en aquella zona. De su parte, está claro, abastecerán a puntos con los insumos como alimentos enlatados.
Por último, fieles a su estilo, la Secretaría de Economía ha tocado el tema de los damnificados y la importancia de generar estrategias de ayuda. El mismo Marcelo Ebrard, pieza crucial del armado de Claudia Sheinbaum, ha dicho que, una vez que se cuantifiquen los daños en su totalidad, pondrán en marcha un esquema con los estados afectados para reactivar la economía. Eso, desde luego, habla de que habrá trabajos y programas que incluyen muchas áreas de oportunidad. Con esa labor, se dedicarán a ponderar los puntos cuya prioridad es mayúscula para movilizar la estructura de gestión administrativa. Los primeros indicios de ello, naturalmente, es la planeación y la logística que se desplazará.
Y qué decir del IMPI, de Santiago Nieto. Desde allí, está claro, también existen estrategias para ayudar a quienes padecieron el vendaval de las lluvias. Es, sin ir más lejos, el humanismo del proyecto de la cuarta transformación que encabeza Sheinbaum.